El italiano Michelangelo Pistoletto, uno de los fundadores del arte povera (arte pobre) en los años de 1970, ha esparcido por el Museo del Louvre de París sus creaciones a base de objetos cotidianos y espejos, para inscribir una crítica al consumismo en uno de los templos universales de la cultura.
Sobre la pirámide de cristal del museo, obra del arquitecto Ieoh Ming Pei que se erige sobre el imponente patio Napoleón, Pistoletto ha hecho instalar una de sus marcas de autor: un enorme símbolo de espejos con un trazo similar al que representa el infinito, pero con tres aros.
Lo llama “Tercer Paraíso”, y apunta al distrito de negocios de La Defense, donde se alzan los rascacielos de la región de París, y pretende ser una crítica al capitalismo y al consumismo que están acabando con el planeta, explicó Pisteoletto (Biella, 1933) en la inauguración de su exposición “Année 1, el Paraíso sobre la Tierra”, que puede contemplarse hasta el próximo 2 de septiembre.
