El Centro Georges Pompidou, un colorido y rompedor edificio en el corazón de París que lleva más de tres décadas funcionando como núcleo del arte moderno y contemporáneo de la capital francesa, iniciará a través de un apéndice en Málaga, España, su primera colaboración internacional de larga duración.
La ciudad que vio nacer a Pablo Picasso, vector imprescindible entre el arte moderno español y francés, se dispone a habilitar un espacio de 6 mil metros cuadrados en la zona del puerto malagueño, en la que se mostrarán 70 obras de su colección permanente y se programarán exposiciones temporales.
Se trata de la primera antena estable fuera de Francia de un espacio cultural dirigido por Alain Seban que cada año visitan en París más de cinco millones de personas, y que prosigue así con su estrategia de desdoblarse más allá de la corona parisina.
En mayo de 2010, el Pompidou inauguró una sucursal en la ciudad de Metz, en el norte de Francia, a imagen de lo que había hecho en 1997 el Museo Guggenheim con su estandarte bilbaíno.
El centro de Metz fue concebido por los arquitectos Shigeru Ban y Jean de Gastines, y dedica sus 5 mil metros cuadrados al arte de los siglos XX y XXI.
En 2012 lo visitaron 475 mil personas, afluencia que se apoya en la ubicación geográfica de esa ciudad de unos 125 mil habitantes: a 40 minutos en tren de Luxemburgo y a menos de tres horas por carretera de Frankfurt (Alemania), Basilea (Suiza) y Bruselas (Bélgica).
El proyecto de internacionalización del Pompidou en Málaga (sur de España) supone la primera vez que ese museo acuerda establecerse de manera prolongada fuera de Francia, según comentaron a Efe sus responsables, y se anuncia a poco más de un año para que en 2015 el Louvre abra su espejo museístico en Abu Dhabi.
La mayor pinacoteca de Francia inauguró una filial en la también francesa Lens, municipio con una población cercana a los 35 mil habitantes que, a punto de cumplir un año de actividad, ha recibido cerca de 900 mil visitantes.
Francisco de la Torre, alcalde de Málaga, aseguró que los responsables del Pompidou están “ilusionados por estar en una ciudad con la proyección cultural, tecnológica y turística de Málaga”.
