Estamos muy cerca de las fiestas, y estas fechas que para nosotros son tan esperadas, estadísticamente son las más peligrosas y problemáticas para nuestros animales.
Cambios en la casa, visitas, feriados, pirotecnia, conductores ebrios y algunos descuidos a la hora del brindis, hacen que sea necesario concienciar y tomar las precauciones pertinentes para que nada opaque la alegría de la festividad.
Como primera medida, no espere un segundo más y coloque en el collar de su perro o gato una placa de identificación, comprada o casera. Esto puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
No compre animales para regalar sin saber si la persona que lo recibirá tiene el deseo real de tenerlo, los medios para mantenerlo y si puede asumir la responsabilidad que esto implica.
Si dejara abierta la puerta o portón permanentemente, como a veces se estila en estos días, esté pendiente de su mascota, o mejor manténgala en un lugar sin acceso al exterior. Los estruendos repentinos pueden provocarle miedo y desconcierto, y puede huir despavorida y sin rumbo.
Si su perro tiene un miedo incontrolable a los ruidos fuertes, déjelo en el lugar que él elija sin forzarlo a participar, si tiene una caja de viaje es un buen lugar para que se sienta seguro y tranquilo. No dé licor a sus animales o comida que habitualmente no comen, puede dañarlos irreversiblemente en su salud. Si bien los accidentes son impredecibles, tomando las precauciones básicas podemos evitar malos momentos para nuestros animales y para nosotros. El autor es fotógrafo especialista en animales
