Apasionado. Entregado. Magnífico docente. Gran persona. Quienes conocieron al veterano actor, director, dramaturgo y docente panameño Iván García –fallecido el pasado 23 de noviembre– solo pueden destacar que se trata de una gran pérdida para el arte teatral local.
El director Félix Gómez cuenta que García fue su maestro en un tiempo en el que nadie era un profesional del teatro en Panamá. “Iván sí tenía su título, era algo muy raro en aquellos años”, comenta.
Su especialidad, añade, era la tragedia griega, aunque también trabajaba con otros géneros. Por eso Gómez lamenta que García tuviera varios años retirado de los escenarios, producto de su avanzada edad.
Destaca que hace unos años se le rindió un homenaje en los Premios Escena con un premio por su trayectoria.
En tanto, Roberto Enrique King, presidente de la Asociación de Teatristas de Panamá, destaca que García fue uno de los protagonistas de la fundación de la Escuela de Teatro de la Universidad de Panamá y de la Compañía de Teatro América, además de haber sido el director de la Escuela Nacional de Teatro del Instituto Nacional de Cultura.
Por su parte, el director Edwin Cedeño recuerda a García como un docente de trayectoria, formador de muchos actores que hoy se desempeñan en las tablas locales. “Se trata de una gran pérdida para los que trabajamos dentro del mundo del teatro”.
LOGROS
García estudió en el Instituto Nacional de Bellas Artes de Panamá y en el de México, país en el que dirigió más de 60 obras, además de haber desempeñado en otros países de América y en Europa, según reseña el Directorio de Escritores Vivos de Panamá.
En México ganó el primer premio en calidad de Director Teatral del Certamen Lope de Vega, con su obra Arauco domado, añade el portal en internet del directorio de escritores.
Además, en Panamá ganó en 1994 el premio Ricardo Miró, máximo galardón de las letras en el país, en la categoría teatro, por supuesto, con la obra teatral Juan Salvador.
Por todo y más, recalca Félix Gómez, en lugar de un minuto de silencio, a Iván García hay que darle aplausos de pie.
