Con motivo de la celebración, la próxima semana en Nueva York, de la Cumbre sobre el Clima, la Fundación del Español Urgente, promovida por la Agencia EFE y el BBVA, ofrece algunas claves para una buena redacción en torno a este acontecimiento.
La expresión “cambio climático” no constituye un nombre propio, sino una denominación descriptiva, y por tanto se escribe con iniciales minúsculas en frases como “Las ciudades del mundo se manifiestan contra el cambio climático”. Es preciso respetar las mayúsculas, en cambio, cuando forma parte del nombre de un acto, conferencia o reunión.
Es preferible escribir “medioambiente” en una sola palabra, aunque está aceptada también la forma “medio ambiente”. Su adjetivo derivado es “medioambiental”, en una palabra.
La expresión “capa de ozono”, que alude a una zona de la atmósfera que filtra las radiaciones nocivas del Sol se escribe íntegramente en minúscula.
Los adjetivos “sostenible” y “sustentable” (el primero más utilizado en España y el segundo más común en América) son válidos para referirse al modelo de desarrollo que trata de no comprometer el desarrollo de las próximas generaciones.
El término “verde”, con el significado relacionado con la ecología o lo natural, se escribe en redonda y no en cursiva o entrecomillado, como aparece en numerosos medios, puesto que se trata de una nueva acepción de esta palabra.
“Desertización” y “desertificación” pueden emplearse como sinónimos, aunque la primera es la que se ha usado tradicionalmente en español.
El símbolo internacionalmente establecido para los grados Celsius (o centígrados) es “C”, que consiste en un pequeño círculo (sin punto ni subrayado) seguido sin espacio de la letra “C”. Se deja un espacio entre la cifra y el símbolo (“23 C”). En escritos no especializados se puede prescindir de la “C” y usar solo el círculo; en tal caso se escribe pegado al número (“23°”).
La Fundéu BBVA trabaja asesorada por la Real Academia Española y su principal objetivo es el buen uso del español.
