LOS ÁNGELES,Estados Unidos (REUTERS). La gira de 50 conciertos llamada This Is It iba a arrancar en el arena O2 de Londres el 13 de julio del 2009 y cuando el cantante Michael Jackson murió por una sobredosis de propofol y otros sedantes el 25 de junio en su mansión alquilada de Los Ángeles, él estaba ensayando para el estreno.
En uno de los momentos más dramáticos del alegato inicial del ayudante del fiscal del distrito David Walgren, se reprodujo una grabación de audio del 10 de mayo hecha por Murray donde Jackson apenas vocaliza.
Jackson habla lentamente y murmulla, a veces cosas incoherentes, y Walgren dijo que obviamente el cantante estaba bajo la influencia de algún tipo de sustancia. “Tenemos que estar fenomenal, cuando la gente salga del espectáculo, cuando la gente salga de mi espectáculo, quiero que digan: ’No he visto nada así en la vida’”, dice el artista en la cinta.
La estrella del pop dijo que quería que la gente supiera que era “el mejor artista del mundo” y también mencionó la posibilidad de utilizar beneficios de los conciertos para fundar un enorme hospital para los niños.
Las dificultades de Jackson para comunicarse le mostraron en su momento más vulnerable, y el codirector de This Is It Kenny Ortega amplificó en algunos momentos esta descripción en su testimonio.
Ortega, en un correo electrónico al presidente de AEG Live -la compañía detrás de “This Is It"-, expresó su preocupación sobre cómo reaccionaría Jackson si se cancelaba la gira por el hecho de que no pudiera prepararla en los ensayos.
“Eso lo destrozaría, le rompería el corazón, si cancelamos”, dijo Ortega en el correo.
También hubo pruebas de las amplias aspiraciones que Jackson había depositado en la gira. Ortega testificó que si los 50 conciertos tenían éxito, había planes de llevar el espectáculo a otros países, incluso a Estados Unidos.
