Las creaciones presentadas en la Semana de la Moda de Moscú bebieron de todas las fuentes disponibles: desde lo más tradicional ruso, que incluye siempre el toque oriental, hasta las influencias centroeuropeas para dar como resultado una serie de atuendos realmente exquisitos de ver.
En las pasarelas, los diseñadores combinaron sobre todo referencias históricas que remarcaban detalles tradicionales y del devenir de la historia de esta región de Eurasia.
Ejemplo de ello fue el uso recurrente del shapka, el turbante de piel que se comenzó a utilizar desde tiempos remotos en las frías estepas rusas y que se asocia con el glamour de los zares, gracias a que es la pieza de vestuario más emblemática vista en filmes como el Dr. Zhivago (1965) o la más reciente versión de Anna Karenina (2012) de Joe Right, que dicho sea de paso, fue la cinta que ganó el Oscar a mejor vestuario en la pasada edición del premio.

