A medida que los dispositivos móviles, como smartphones y tablets, permiten hacer tareas más complejas, los usuarios deben tomar conciencia sobre el valor de su información, las amenazas informáticas (códigos maliciosos, phishing), la ingeniería social y el ciberacoso. André Goujon, experto en seguridad de ESET Latinoamérica, conversó con La Prensa al respecto.
Hemos visto una falta de concienciación. En una encuesta que hizo ESET, el 90% de los usuarios cree que es necesario implementar una solución de seguridad, pero solo 2 de cada 10 usuarios la tienen. Aunque el extravío o robo del aparato conlleva la pérdida de información privada o confidencial, y en la mayoría de los smart- phones se puede activar una función para pedir un código numérico al desbloquearlo, muchos no la activan, aun cuando llevan ese equipo a las empresas y acceden a recursos corporativos que pueden tener información sensible.
Es un tema complejo. En el mercado de Google para Android hemos visto algunos códigos maliciosos y, con el aumento de aplicaciones, lo más probable es que veamos un aumento de esos códigos. Muchos desarrolladores para Android, por ejemplo, piden permisos innecesarios para sus apps, como acceder a los datos del GPS o a los contactos. Ellos deben estar alerta de las pautas técnicas y de seguridad de las compañías al crear aplicaciones y obviar los permisos innecesarios, para evitar la posibilidad de que un atacante use su app para robarle datos al usuario.
WhatsApp no encripta lo que uno escribe; un tercero puede estar conectado a una red WiFi, descargar una aplicación para hacer un filtrado de tráfico y leer lo que se está transmitiendo. Mientras la empresa responsable no implemente un mecanismo de encriptado, es recomendable usar WhatsApp desde una red Edge o 3G y en WiFi, solo si está en casa y con contraseña, o si es un sitio corporativo de confianza. No se deben usar aplicaciones que transmiten información no encriptada desde redes inalámbricas públicas.
¿Qué aconseja a los padres?
Deben enterarse de las nuevas tecnologías, amenazas informáticas y los riesgos a que se exponen los niños por su inocencia. Una persona malintencionada puede ganarse la confianza de un menor e incitarlo a hacer actividades ilícitas en una red social, y está el tema del ciberacoso. Además de una solución de seguridad, la educación es un pilar importante.
