Isabella Blow, la estilista británica y editora de modas, era una celebridad que no necesitaba de escándalos ni de poca ropa para atraer miradas. Ese trabajo, el de conquistar, se lo encargaba a sus exclusivos sombreros.
Los diseños del sombrerero Philip Treacy, los cuales popularizó la editora del Tatler Magazine, no dejaron pasar inadvertida a la estilista y fue así que este autor consiguió la reputación internacional.
Blow no había nacido para los complejos, pero sí para la distinción. Por ello, no dudó en convertir los sombreros en forma de langosta, barcos o platos en su sello personal.
Seis años después de su suicidio en 2007, se inauguró en el centro cultural Somerset House de la ciudad de Londres la exposición “Isabella Blow: Fashion Galore!”, como una forma de celebrar la vida y el estilo de Blow de acuerdo con las agencias de noticias que reportaron la muestra.
La exhibición se remonta a la vida de Blow y sus orígenes aristocráticos, que dieron a la estilista su encanto y la llevaron a la fama.
La exposición, que también presenta vestidos confeccionados para la musa de la moda por el diseñador británico Alexander McQueen, se inició el pasado miércoles y finalizará el 2 de marzo del próximo año.

