Oliver Stone enfrenta las realidades del narcotráfico entre México y Estados Unidos (EU) en Savages, un filme para “una era en la que no hay reglas”, según el cineasta, que defendió hoy la despenalización de las drogas y culpó al presidente mexicano, Felipe Calderón, de la “pesadilla” que vive ese país.
El director, ganador de tres Oscar, presentó la película en la urbe estadounidense acompañado del puertorriqueño Benicio del Toro y los mexicanos Salma Hayek, Demián Bichir y Sandra Echeverría, quienes confiaron en que el largometraje trascienda los clichés.
Savages, una adaptación de la novela homónima publicada en 2010 por Don Winslow, pone en conflicto a dos jóvenes del sur de California, que disfrutan de una vida de ensueño como “empresarios” de la marihuana de alta calidad para uso medicinal, con el tradicional cártel de la droga violento del otro lado de la frontera.
Los mafiosos, liderados por Salma Hayek, pretenden imponer sus maneras de hacer negocio en EU y terminarán por raptar a la novia que comparten los dos protagonistas para someterles. Esa decisión desembocará en una guerra que tendrá un final para todos los gustos.
“Estamos en una era en la que no hay reglas”, dijo Stone sobre la corrupción que afecta a los gobiernos y a los escándalos bancarios, e insistió en que Savages toma referencias reales.
Stone se mostró esperanzado de que quien salga victorioso de las elecciones presidenciales de este año en México sea “más pragmático” y trabaje con EU para “despenalizar las drogas”.
