La máxima cita de la moda panameña finalizó el pasado viernes con desfiles de moda vanguardistas. La lluvia vespertina no impidió que el público y personalidades de la localidad asistieran al evento con sede en el Centro de Convenciones Atlapa.
Pese a que la atmósfera citadina se mostraba gris y fresca, en el interior del salón Las Islas transcurría un clima cálido, de tonalidades vibrantes impresas sobre textiles ligeros.
A las 3:00 p.m., la marca Jolleson, del estadounidense John Allen, abrió las sesiones de moda. Estampados sobre grandes faldones y túnicas hicieron alarde del talento del estilista proveniente de la ciudad de Los Ángeles, quien también destaca en la industria gráfica por sus ilustraciones.
La panameña Verónica Ángel también experimentó con el color en sus atuendos que ostentaban formas geométricas en los patrones.
En su colección, Ángel presentó una silueta estilizada que, a pesar de portar piezas juveniles, como shorts o crop tops, se mostraban como propuestas para la mujer elegante.
Graciela Lasso, por su parte, encontró en las transparencias una forma de transmitir distinción de manera sugestiva.
Utilizando el azul, el verde y el amarillo sobre bases neutras como el negro, la diseñadora presentó una colección femenina versátil.
Londy Mendieta, conocido por su firma Londy Atelier, se inspiró en la luz solar para dar forma a sus atavíos.
Su pasarela se inició vestida de blanco que representa el amanecer, para dar paso a tonalidades doradas, “propias del atardecer”, según el estilista, y, posteriormente, a la noche, representada con indumentarias obscuras.
Las sesiones vespertinas culminaron con el desfile de trajes de baño de la firma local Leotard´s, especializada en telas spandex.
PRENDAS INDÓMITAS
Por cuarto año consecutivo, la revista Ellas otorgó durante las pasarelas el premio al mejor modisto emergente.
La visión “minimalista y al mismo tiempo exuberante” presentada por Londy Mendieta le valió la estatuilla entregada por Ileana Pérez Burgos, editora de la revista y Marie Claire Fontaine de Bueno, productora del Fashion Week.
En tarima también se apreciaron las piezas de consumados de la moda local como Jaime Luna, Tony Vergara y Moisés Sandoya, que resultó galardonado por el Instituto Marangoni con una especialización de tres meses en ese centro de modas europeo.
Hacia la noche, las transparencias destacaron en algunas piezas presentadas por la firma venezolana Somos 1991 y en las creaciones de Paola Argüello, quien fue la ganadora al diseño emergente en 2013.
El nicaragüense Vicente Castellón, en tanto, presentó un muestrario bohemio, de atavíos ligeros y fluidos complementados con sandalias.
El cierre de la pasarela, a cargo de Anna Francesca Blasser, exploró el lado sombrío de la moda, de la mano de su repertorio bautizado Tulivieja.

