La séptima ciudad con mayor cantidad de habitantes en el mundo, Nueva Delhi, se consolidó como la magna capital de la moda nupcial entre el 25 y 28 de julio, con el “India Bridal Fashion Week 2013”.
En esta rica cultura asiática, el enlace matrimonial está marcado por una serie de rituales y tradiciones en donde el vestido de la prometida juega un rol primordial.
La semana de la moda vino a recobrar su fuerza creadora en el textil y se amolda a los tiempos actuales sin rayar en los extremos.
Es así que, en la pasarela, se observaron colores fuertes desde el rojo, el vino, el morado y el fucsia mientras que el dorado y plateado se quedaron arraigados en la mística de los diseños.
Telas orgánicas, encajes, tejidos delicados y decorados, se conjugaron con la seda y el algodón. En otros, el estallido de fulgor fue equilibrado por el azul, negro, blanco y beige.
Una muestra de dos de los diseñadores participantes: Raghavendra Rathore y Falguni Shane, este último con su colección “Garden of Eden”, fueron suficientes para demostrar la elegancia y el estilismo que marcó el compás de la moda para las bodas en ese lado del planeta.

