La compañía editora de videojuegos Ubisoft intentó “influir” en el diseño de la nueva generación de consolas para conseguir más memoria y conexión permanente a internet, de manera que el jugador pudiera actualizar y ampliar contenidos frecuentemente.
“Presionamos mucho para que hubiera mayor conexión, y más rápida, entre el jugador y el editor de videojuegos, de manera que existiera la posibilidad de mandar contenidos directamente y de forma regular al consumidor”, explicó en una entrevista con EFE en la feria E3 el consejero delegado de Ubisoft, Yves Guillemot.
El directivo aseguró que la llegada de Xbox One y PlayStation 4 supone una “gran oportunidad” para la industria porque conllevará una doble transición: visual y de conectividad social.
El salto de la animación y la inteligencia artificial permitirá la creación de personajes “más vivos” y universos “más atractivos”, sostuvo. Conexión parece la palabra clave de esta generación de hardware que aterrizará en el último trimestre del año.

