Si el intercambio de domicilios entre particulares es desde hace años una alternativa barata para las vacaciones, ahora le ha llegado el momento a los ancianos gracias a “LinkedAge”, una aplicación creada en Eslovenia con la que se puede cambiar de asilo y hacer así turismo de forma económica.
“¿Por qué estar siempre en una misma residencia si, por el mismo dinero y gozando de la misma asistencia, se pueden vivir nuevas y bellas experiencias en algún lugar del extranjero que uno siempre ha querido conocer?”, argumenta Tomaz Lorenzetti, uno de los creadores de LinkedAge, cuyo nombre se orienta en la popular plataforma de recursos humanos LinkedIn.
Lorenzetti y su socio, Marko Gucek, han creado su página web con el objetivo de que residentes en asilos puedan intercambiar con otros ancianos sus residencias o incluso alquilar habitaciones a precio reducido en hogares con plazas vacantes.
Y todo con la garantía de recibir también en el lugar de destino la asistencia médica, los cuidados físicos, la ayuda y la dieta alimenticia que uno necesita.
LinkedAge asegura que su plataforma de comunicación busca mejorar los contactos sociales entre ancianos, en una sociedad en la que, en el año 2060, el 40% de los ciudadanos será mayor de 65 años.
Lorenzetti, de 32 años, define su iniciativa como la solución ideal para aquellos que no pueden alojarse en hoteles o apartamentos convencionales porque precisan de asistencia médica continua.
“La aplicación actúa de forma que busca perfiles iguales. Si por ejemplo el cliente es discapacitado físico, se le ofrecerán solo residencias de ancianos adaptadas a él”, explica.
“A mí me gustaría pasar cierto tiempo en Italia, porque soy italiano de origen y hablo bien la lengua”, confiesa a EFE Marko Lenzi, un residente de 72 años de un hogar en Liubliana.
Por su parte, Dusa Hlade, una mujer de 66 años que vive en la misma residencia, se muestra entusiasmada con la idea de conocer un día Suecia, Noruega y Dinamarca.
“Con mi jubilación no me lo podría permitir. La mayoría de los jubilados no se puede permitir algo así”, comenta, animada por la idea de poder realizar un sueño que parecía irreal hasta ahora.
Desde que la iniciativa fuera presentada en marzo de este año, tres residencias eslovenas se han apuntado y otras tantas han mostrado interés en formar parte.
Pero casi más importante es que la asociación EDE, que agrupa a unos 32 mil hogares de ancianos de 23 países europeos, ha entrado en el proyecto como patrocinador y va a recomendar a sus miembros que se sumen a la iniciativa.
LinkedAge combina así la idea de movilidad europea de programas como Erasmus, que permite a estudiantes europeos visitar y estudiar en otras universidades con el concepto de buscadores de hoteles.
