Los poderes sobrenaturales de una niña llamada Bo figuran como el centro de atención en la serie de televisión Believe, que estrenó en las pantallas latinoamericanas el pasado 17 de marzo y que en Panamá se transmitirá todos los lunes a las 9:00 p.m. en el canal por cable Warner.
Su trama involucra escenas de suspenso, secuencias de acción y, por supuesto, circunstancias paranormales, ideadas por el realizador mexicano Alfonso Cuarón, premiado por la academia hollywoodense por su dirección en la cinta Gravity.
Semejante trama, que según declaraciones de Cuarón a los medios de comunicación internacionales “busca documentar situaciones humanas extraordinarias”, se apoya en un cúmulo de efectos especiales que le dan realce a las habilidades de la pequeña Bo.
Para lograr esto, la producción se apoyó en el especialista en efectos especiales Jay Worth, con el fin de obtener el realce deseado.
En una entrevista telefónica, Worth, conocido por su trabajo en series como Fringe, Lost y, recientemente, Almost Human, aseguró que sus efectos procuraron crear un “realismo orgánico”, que confluyera con la credibilidad del argumento escrito por Cuarón.
Para Worth, el realismo forma parte de su sello personal, implícito también en otras producciones de acción como Alias y en el filme de ciencia ficción Cloverfield, por ejemplo.
Sin embargo, tras 15 años de experiencia creando efectos visuales, asegura que uno de sus mayores retos en Believe fue recrear un torbellino de palomas que destacó en el episodio piloto transmitido el pasado lunes.
“Queríamos que tanto la velocidad como la forma del mismo remolino se viera real”, explicó el supervisor de efectos, quien añadió que realizar esa secuencia les tomó días de estudio y ensayos.
Pese a los avances tecnológicos, Worth, quien se dio a conocer en 1999 como asistente de efectos visuales en el largometraje Lake Placid, aseguró preferir en ocasiones algunas ilusiones y trucos de antaño, ya que proporcionan una mayor inventiva dentro del set de filmación.
