Llevaba tiempo evitando las cámaras y los periodistas, pero la muerte de Marlene Dietrich no tardó en sacudir cada rincón del planeta. El mundo perdía hace 20 años a uno de los grandes íconos femeninos de todos los tiempos.
Encarnación de la femme fatale, eterna seductora, protagonista de escenas inmortales en la historia del cine y ferviente opositora al nazismo, “la Dietrich” murió el 6 de mayo de 1992 en su departamento parisino de la Avenue Montaigne, cerca del río Sena.
A sus 90 años, la antigua diva pasó sus últimas horas sola y rodeada de fotos de seres queridos, según contó su nieto Pierre Riva.
Tras recorrer escenarios de Berlín recibió en 1922 su primer papel cinematográfico en So sind die Männer (Así son los hombres). En 1929 se instaló en Hollywood y logró fama mundial con El ángel azul (1930), de Joseph von Sternberg. Seguirían éxitos como El expreso de Shanghai (1932), Arizona (1939) o Manpower (1941).
