BUENOS AIRES, Argentina. (ANSA).- El género de stand up comedy tiene su origen en distintas tradiciones de entretenimiento populares de fines del siglo XIX, en particular el vodevil.
En cualquiera de sus variantes -combinado con show de magia, circense o simple monólogo- el comediante recitaba con celeridad y de modo sucesivo pequeñas historias humorísticas llamadas bits, es decir, trozos de narraciones en clave de comedia.
En Estados Unidos, donde el género comenzó de manera popular su tradición, se destacaron Jack Benny, Fred Allen y Bob Hope; todos ellos surgieron del vodevil.
A fines de los años 1950 y principios de los años 1960, el stand up se volvió un vehículo de denuncia y de expresión de descontento: los comediantes incorporaron en sus bits temas políticos y de relaciones interraciales, además de sumar al sexo como ingrediente para el humor.
Las décadas de 1970 y 1980 se caracterizaron por la masividad con que se expandió el stand up comedy en Estados Unidos, donde se destacaron figuras como Steve Martin, Bill Cosby y Robin Williams.
Fue con ellos que se establecieron los llamados Comedy Clubs. Durante los años de 1990, cuando el género parecía haber declinado, fue retomado por el actor Seinfeld, en su homónima sitcom (comedia de situación): unitarios que a su término presentaban un breve monólogo de su protagonista frente a una audiencia.
En 2000, cuando el stand up parecía semiolvidado, es de nuevo explorado en países de América Latina.
