El amor, la violencia, la soledad y la intriga son algunos de los temas de los libros más destacados en 2013, con títulos como Mi vida querida, de Alice Munro; Y las montañas hablaron, de Hosseini; La verdad sobre el caso Harry Quebert, de Dicker; y El héroe discreto, de Vargas Llosa.
El año que ahora se va ha sido, a pesar de la crisis y del fuerte descenso en las ventas, un tiempo de buenas novelas en contra de algunos agoreros que pronostican su muerte.
A los libros citados se podrían añadir: Los años de peregrinación del chico sin color, de Haruki Murakami; Canadá, de Richard Ford; Lo que no tiene nombre, de Piedad Bonet; Perdida, de Gillian Flynn; y Vivir de noche, de Dennis Lehane. Y a pesar de que los best sellers son los libros que más han sufrido el descenso de ventas este año, uno de los reyes del género, el estadounidense Stephen King, ha vuelto a colocar su último trabajo, Doctor Sleep (Plaza y Janés), secuela de El resplandor, entre los más vendidos.
Alice Munro, considerada la “chejov canadiense”, recibió este año la noticia más soñada para todo escritor, el premio Nobel de Literatura, en un año en el que su último libro, Mi vida querida (Lumen), también ha sido una joya en forma de cuentos, con la que esta mujer muestra todo un universo a partir de su observación de lo cotidiano, lo pequeño, lo anecdótico.
El regreso de Mario Vargas Llosa a la novela, después de recibir el Premio Nobel, era muy esperado, y lo ha hecho este año con El héroe discreto (Alfaguara), una historia de chantajes, venganza y codicia desmedida en la que reivindica la cultura como arma para luchar contra la barbarie.
La última novela del autor afgano, Khaled Hosseini, Y las montañas hablaron (Salamandra), ha sido otro de los libros importantes del año. La verdad sobre el caso Harry Querbert (Alfaguara), del escritor suizo Jöel Dicker, ha sido un fenómeno editorial traducido a 33 idiomas.

