Panamá está viviendo un momento sin precedentes en su panorama deportivo. El automovilismo ha dejado de ser una disciplina de nicho para convertirse en uno de los espectáculos con mayor convocatoria del país, reuniendo consistentemente a más de 10,000 personas por evento y superando las 100,000 visitas anuales en su calendario.
En el centro de este crecimiento se encuentra el Autódromo Panamá, un proyecto que ha transformado la manera en que se vive el deporte en el país, integrando competencia, entretenimiento y experiencias diseñadas para toda la familia. Lo que ocurre en la pista se extiende más allá de ella: cada evento se convierte en un punto de encuentro donde convergen aficionados, marcas, medios y visitantes internacionales.

Un fenómeno que trasciende el deporte
El impacto del automovilismo ya no se limita al ámbito deportivo. Su crecimiento sostenido ha generado un efecto directo en el turismo, con la llegada de visitantes internacionales que impulsan la ocupación hotelera, la gastronomía y el comercio local. Panamá comienza así a posicionarse como un destino relevante dentro del turismo deportivo regional.
“Estamos viendo cómo el automovilismo conecta con una audiencia cada vez más amplia. Hoy no se trata únicamente de carreras, sino de una experiencia completa que genera valor para el país”, señala Norberto Navarro

Cifras que respaldan su liderazgo
La consistencia en asistencia, la expansión del calendario y el crecimiento en cobertura mediática respaldan una realidad clara: el automovilismo se ha consolidado como una de las disciplinas con mayor afición en Panamá.
Más de 10 eventos anuales, con audiencias superiores a las 10,000 personas por jornada, junto a una creciente presencia en medios y plataformas digitales, confirman su posicionamiento dentro del ecosistema deportivo nacional.
Hacia un reconocimiento oficial
Ante esta realidad, se abre un paso natural y necesario: el reconocimiento formal del automovilismo como el deporte de mayor afición en Panamá. Con base en cifras verificables de asistencia, impacto económico y alcance internacional, se hace un llamado a Pandeportes a evaluar y certificar oficialmente esta disciplina dentro del ecosistema deportivo nacional.
Este reconocimiento no solo reflejaría la realidad actual del deporte, sino que fortalecería su proyección y consolidaría a Panamá como un referente regional en automovilismo.
Una plataforma que seguirá creciendo
Lo que está ocurriendo no es una tendencia pasajera. Es la consolidación de una plataforma que une deporte, turismo y entretenimiento en una escala que continúa creciendo.
Panamá, por primera vez, no solo participa en la conversación del automovilismo, sino que comienza a liderarla en la región.


