Andrea Pallaoro decidió filmar el drama familiar Medeas para explorar la parte alienada de la condición humana y decidió hacer esa investigación desde un cine motivado por impulsos estéticos y sensoriales.
Comparte con La Prensa, de forma exclusiva, que el punto de partida de Medeas (Estados Unidos) es un caso de filicidio, un delito que ocurre cuando un padre o una madre atentan contra la vida de su propio hijo.
Opina que los valores familiares tienden a evolucionar de una generación a otra, y “me inclino a creer que algunas de sus características, estructuras y significados se han transformado”.
A la hora de seleccionar el lado visual, optó por un lenguaje cinematográfico “capaz de articular la visión de la manera más honesta, integral y coherente posible”.
Medeas aún no ha sido vendida ni distribuida en su Italia natal.
Su estreno mundial ocurrió en la versión número 70 del Festival Internacional de Cine de Venecia y “estoy feliz de decir que fue bien recibida por el público y los críticos”.
Estuvo en el Festival Internacional de Cine de Panamá.
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