Expuesto a buen recaudo en un palacio pekinés, un cuadro de Rembrandt espera salir este viernes a subasta a un precio de 50 millones de dólares, junto con otras obras maestras de Picasso, Renoir o Rodin.
Tras propulsar a las altas esferas de las subastas mundiales a pintores chinos como Qi Baishi o Zhang Daqian, las fortunas asiáticas quieren ampliar su repertorio y miran a Occidente.
“Estos últimos cinco años hemos constatado un fuerte apetito por el arte occidental entre los chinos de China continental. Sus compras han aumentado 500%”, resume Patti Wong, presidenta de Sotheby´s Asia, en una entrevista a la AFP.
La casa de remates de Nueva York se ha aliado con el grupo público Beijing GeHua Art para abrirse las puertas del mercado chino, muy proteccionista.
Gracias a esta unión se pondrán en venta hasta el domingo unos 20 retratos de grandes maestros europeos, como Picasso, Marc Chagall, Henri de Toulouse-Lautrec, Pierre Bonnard, Kees Van Dongen, Eugène Delacroix o Jean-Baptiste Camille Corot.
Las oportunidades de ver un Delacroix o un Rembrandt en Pekín son muy escasas, asegura a la AFP Hou Jie, un aficionado que ha venido a ver los cuadros en el palacio donde están expuestos.
“Ahora China se abre al mundo exterior, las obras de arte entran e incluso hay gente que puede adquirirlas”, añade.
Gu Xunming, responsable de un museo pekinés, se extasia ante el retrato pintado por Rembrandt en 1658.
El “Retrato de un hombre, de medio cuerpo, con las manos en la cintura” se vendió en 2009 en Londres por 33 millones de dólares, un récord para un cuadro del maestro holandés. El comprador, el magnate de los casinos de Las Vegas Steve Wynn, lo vendió luego. Y así ha llegado a China.
Sotheby´s no prevé venderlo todo, aunque sí atraer clientes para el futuro.

