Los resultados, que aparecieron en el New England Journal of Medicine, mostraron la importancia de, literalmente, cuidar a los pacientes y no solo proporcionarles medicinas, dijo el coautor del trabajo, Ted Kaptchuk, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard.
EFECTO PLACEBO
Los hallazgos también demuestran el impacto del llamado “efecto placebo”, el fenómeno clínico en el que las personas mejoran tras recibir tratamientos falsos, como una píldora de azúcar o salina.
“Mi opinión es que mucha de la medicina es la relación entre el médico y el paciente”, dijo Kaptchuk a Reuters Health.
“Muchos médicos no lo saben, creen que son los medicamentos”, dicen.
“Nuestro estudio demuestra que la interacción entre los dos es realmente un componente muy importante de los cuidados”, añadió Ted Kaptchuk.
Los 39 pacientes, que tenían todos asma entre leve y moderada, pensaban que el placebo era tan efectivo como la terapia real.
Quienes recibieron albuterol registraron una mejora del 50% en sus síntomas.
Quienes tomaron albuterol falso señalaron que habían mejorado también en 50%, mientras que quienes fueron sometidos a acupuntura falsa mejoraron 46%.
Lo único que no funcionó tan bien, según la impresión de los pacientes, era no recibir ninguna terapia, cuando los asmáticos eran enviados a casa tras esperar varias horas.
En esos casos, los pacientes mejoraron 21%.
