Leonardo Da Vinci pasó casi dos décadas haciendo una escultura de yeso, de casi nueve metros, de un caballo, en honor a una familia de la realeza italiana, para que luego soldados franceses la destruyeran.
El artista italiano más conocido por sus pinturas y sus inventos que por su talento como escultor creó más de una decena de esculturas.
El Museo de Arte High de Atlanta abrirá este 6 de octubre, una exhibición, infrecuente en Estados Unidos, de las pocas esculturas restantes y de decenas de bocetos hechos por Da Vinci y artistas contemporáneos. Son piezas nunca vistas fuera de Europa. La pieza principal es una réplica de casi 10 metros de la estatua del caballo destruida, colocada en la plaza afuera del museo.
La muestra seguirá en Atlanta hasta febrero, cuando una versión modificada viajará al museo J. Paul Getty de Los Ángeles. Incluye piezas de las colecciones del Vaticano, del museo del Louvre en París y del Castillo de Windsor en Inglaterra.
“Uno de los eslóganes que no usamos fue: Aprobado por la Reina y bendecido por el Papa”, dijo el vicedirector del museo, Philip Verre.

