El humor y cómo lo han utilizado los escritores iberoamericanos fueron algunos de los elementos del conversatorio del escritor colombiano Daniel Samper Pizano, quien es columnista del suplemento "Mosaico" del diario La Prensa, el pasado jueves en la Universidad Latina.
Samper habló sobre "La academia y periodismo, humor en serio", junto al académico panameño Jorge Ritter y el periodista Fernán Molinos.
Recordó en su charla que la Academia Española de la Lengua nació en 1713 y que la colombiana en 1871, siendo la primera fundada en las antiguas colonias de España. Afirma que por ambas han pasado grandes lingüistas y creadores literarios, por lo que se siente honrado de pertenecer a la de Colombia, su país natal.
El escritor dijo que investigó en España los discursos de toma de posesión de los académicos, y en aproximadamente 500, solo cinco reflejaban el tema del humor. "Es vergonzoso que en una lengua, cuyas más grandes creaciones son de humor, se le tenga miedo al humor", dijo.
Don Quijote de la Mancha es una obra de humor fundamental; por eso, desde Miguel de Cervantes Saavedra hasta Gabriel García Márquez, se maneja magistralmente ese recurso.
Jorge Luis Borges aporta una ironía particular; mientras que Mario Vargas Llosa consideraba en un principio que el humor era irreal y artificial, hasta que recalcó que el humor es uno de los grandes motores de la creación, dijo Samper.
Agregó que uno de los cinco académicos pide disculpas en su discurso por escoger el tema del humor. En 1861, Francisco Cutanda, jurista, novelista y filósofo de la época, fue el primero en hablar sobre lo que él llamó "un estrecho tema". Miguel Echegaray, autor dramático, fue el segundo en utilizar "lo cómico y la risa" en 1916, señalando que la risa es el primer destello de inteligencia.

