En sus años universitarios, mientras vivía en un cine abandonado en Génova, Italia – que era un viejo estudio de su tío– el joven Jean Jacques Ribi comenzó a pintar. El apartamento era la sala de proyección y el estudio, la sala de cine. "Sentía que no podía desperdiciar tanto espacio", expresa Ribi. Más tarde empezó a colorear a mano. El estar en contacto con el cine y el proceso de las luces y cámaras lo llevaron a buscar un medio alternativo de expresión.
Recuerda que en su primera computadora se realizaba el dibujo por fórmula matemática, no como ahora según ha evolucionado la tecnología.
A sus 32 años, Ribi presenta "Re-nacimiento", una muestra de 12 fotos que reflejan su proceso evolutivo como artista.
"El arte simboliza un período histórico con su estética; el renacimiento fue un período importante donde se empezó una cultura libre. Hasta ese tiempo, el arte era negro en su alrededor y la figura sobresalía por la luz; con el renacimiento la vida vuelve a respirar, se ilumina la mente del hombre y hay esperanza", comenta.
Todos los cuadros envuelven el pensamiento simbólico de Ribi. Sobre su obra "Woodman", explica que en un paseo de tres días en el parque natural de Costa Rica había una madera espectacular en su forma. "Me inspiró" , dice, y de ese viaje tomó ideas de cómo el hombre integra su ambiente y naturaleza. "No hay mejor manera de ser parte de una belleza que demostrarle su respeto"; por eso, se arrodilla el sujeto en la foto, expresa Ribi.
Para el artista, el cuerpo humano es parte de su inspiración. "La piel es el contacto con el mundo exterior, allí se toca lo que se separa de ti. En ese límite se juega el balance entre lo que eres y lo que te rodea".
El tema ecológico no se separa de su trabajo. "Nos damos cuenta entre el ambiente y nosotros mismos de que no hay separación, hay una integración directa. Cualquier cosa que le hacemos al ambiente nos lo hacemos a nosotros mismos".
Otras fotos en la exposición muestran el fetiche de la moda representado por cuerpos envueltos en jeans. "Hay una lucha cuando la marca te atrapa, pierdes la identidad y no eres nadie", señala Ribi.
La muestra de fotografías estará expuesta hasta el 7 de enero de 2008 en la Casa Góngora, en San Felipe.
