El español Juan Carlos Izpisúa Belmonte es un hombre de ciencias.
Este bioquímico y farmacéutico piensa que en el organismo del hombre puede descansar la cura a sus males. Las esperanzas están depositadas en las células madres, es decir, en aquellas capaces de renovarse y dar origen a células especializadas. Las expectativas son altas, por ello se continúan los estudios en materia.
Este especialista en biología molecular dictó el jueves pasado una charla sobre medicina regenerativa dirigida a periodistas latinoamericanos en el Instituto Salk para Estudios Biológicos (La Jolla, California, Estados Unidos), donde se desempeña como profesor e investigador del Laboratorio de Genes.
El estudio y el uso de las células madre ha sido debatido mundialmente. Un tipo de estas células que ha traído más polémica ha sido el de las células madre embrionarias, porque para obtenerlas se debe sacrificar un embrión humano.
Por otro lado, la comunidad científica ha apostado también por las células madre adultas, otro tipo de células que se extraen ya sea por medio de la sangre de la médula ósea o del cordón umbilical, con las que ya se han encontrado respuestas para tratar enfermedades de la sangre y otras.
Izpisúa Belmonte, también director del director del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona (España), comenta sobre esta alternativa de tecnología médica.
¿Qué diferencia a las células madre embrionarias de las células madre adultas?
Las células madre embrionarias pueden dar lugar a todos los tipos celulares de los que estamos constituidos, que son 250 aproximadamente. En cambio, las células madre adultas no son capaces de dar lugar a todas las células de las que estamos compuestos.
¿Cuál es la bondad y la desventaja de la célula madre embrionaria y la célula madre adulta?
Una desventaja de la célula madre embrionaria es que necesita de un embrión; eso traería un problema ético porque habría que destruir un embrión para obtener una célula embrionaria. Sin embargo, la célula madre embrionaria es mejor que la célula madre adulta porque cuenta con más capacidad y más potencialidad de diferenciación, es decir, que puede dar lugar a todo tipo de célula. En cambio, las células madre adulta solo es capaz de dar lugar a un número pequeño de célula, lo que quiere decir que no podría tratar todas las enfermedades del hombre. La ventaja que tienen las adultas es que para su uso no hay que sacrificar la vida de un embrión.
¿Qué usos de las células madre han sido aprobados por los organismos internacionales?
El uso de las células madre embrionarias no está comprobado. Las células madre adultas se están utilizando para tratar enfermedades que afectan el sistema hematopoyético, es decir, en la sangre. En los hospitales del mundo se hacen trasplantes de células madre adultas casi todos los días extraídas a través de la médula ósea y del cordón umbilical.
Por otro lado, para regenerar tejidos aún no está confirmado su uso; por ello, se empiezan a hacer ensayos, pero todavía su utilidad no está demostrada. Con las células madre embrionarias hay dos ensayos que han sido aprobados en los últimos meses para demostrar que no generan cáncer.
¿Usted qué opinión tiene sobre el uso de las células madre embrionarias?
El grupo médico está esperanzado en que el estudio de las células madre embrionarias ofrezca frutos positivos, y será así siempre y cuando encontremos que con ellas se puede evitar la aparición del cáncer en el paciente una vez haya recibido el trasplante.
