Elizabeth Gutiérrez ha sido una drogadicta problemática y una antagónica juvenil en menos de tres años.
Estas etapas obedecen a los papeles que la actriz ha personificado en su incipiente carrera, pero en su más reciente trabajo Elizabeth dio un giro a sus antecedentes para darle vida a Mariana, una muchacha "humilde y luchadora que tiene sus valores bien definidos".
Elizabeth es la protagonista de Amor comprado, telenovela que se transmite por Telemetro, desde el pasado lunes.
Mariana está dispuesta a hacer lo que sea para sacar adelante a su familia, y por la firmeza de esa convicción es que se mete en muchos problemas, como casarse con un hombre que al principio parece el equivocado, pero que al final resulta ser el amor de su vida, comentó Elizabeth, vía telefónica desde la ciudad de México. "Una vez la pareja principal se casa se empiezan a desenvolver muchas dificultades en torno a ellos", dijo.
Cuidando no revelar mayores detalles de la producción televisiva, la actriz añadió que Amor comprado es una telenovela que "enseña el sufrimiento de la protagonista, pero ésta no deja de lado sus sueños. Desafortunadamente experimenta diversas calamidades, pero al final esas situaciones solo la hacen más fuerte".
DEBUT
Aunque reconoció que suena trillado, la actriz dijo que desde pequeña sintió simpatía por la actuación.
Tuvo la oportunidad de tomar clases de cine en Los Ángeles, Estados Unidos, y fue elegida por la cadena Telemundo, luego de hacer varios casting, en donde la lanzaron "al ruedo para ver si en realidad estás hecho para esto".
En 2005 debutó en la pantalla chica como parte del elenco de Olvidarte jamás, y a mediados de esa grabación quedó embarazada de su primer hijo.
Después de la obligada pausa para atender a su bebé, Elizabeth regresó a la telenovela Acorralada, y en 2007 se concentró en el rodaje de la recién estrenada Amor comprado.
En los tres años de trabajo que lleva, Elizabeth confiesa que la escena más difícil que ha hecho fue cuando tenía que morir en Olvidarte jamás.
"Fue difícil porque ya estaba en la última etapa del embarazo y sentí la escena muy real. Las líneas que tenía que decir eran muy fuertes y moría acuchillada... fue horrible. Sentía que mi bebé escuchaba todo eso, así que después de las grabaciones hablaba con él y le decía que todo era un juego para que no naciera traumado", relató.

