Música, danza, comida, artesanías, presentaciones de teatro y poesía eran algunas de las cosas que se podían encontrar, el pasado sábado, en el Centro de Convenciones de Clayton, donde se realizó el Festival Internacional de las Artes Etno-culturales una Voz.
El objetivo del festival era dar una voz a todos aquellos alrededor del mundo que carecen de los medios para expresarse por sí mismos.
Mediante danza hebrea, africana, emberá, de la india, bailes modernos y ballet, se recordaban las injusticias que se viven alrededor del mundo y se le hacía ver al público cómo por medio de un talento individual se podía lograr una diferencia y concienciar a aquellos a su alrededor.

