La música se le coló desde muy temprano en el cuerpo. Siendo aún niña, el baile fue definiendo el camino de la bailarina Maryelín Barahona.
Como profesional fue asesora del programa de baile Dancing with the Stars, además de directora artística del grupo La Colmenita y lleva dos años trabajando en obras musicales. Ahora, con una emoción perceptible, se dedica a enseñar en su propio estudio de danza.
“La danza es el 75% de lo que soy”, afirma Maryelín con una sonrisa. “Desde los siete años, cuando mi profesora me dijo por primera vez: ´vamos a competir´, [la danza] se ha convertido en mi pasión y no he salido de eso nunca más”, expresa.
Esa pasión que la siguió acompañando en la adolescencia la llevó a Nueva York. Allí trabajó y estudió por dos años en Dance Sport Latin and Ballroom Studio y aprendió a enseñar bailes de salón, algo que le fascinó desde el primer momento.
“La primera vez que vi a una pareja bailando vals, bien bailado en un estudio de baile, simplemente se me salieron las lágrimas y me dije, ´eso no lo hay en Panamá y me encantaría que lo hubiera”, admite.
Así fue como nació la idea de crear lo que es hoy Let´s Dance Ballroom Studio, su escuela de danza. En ese lugar, la instructora certificada en Nueva Jersey dicta clases junto a Javier Cabrera, también profesor certificado en bailes de salón.
Lo que más le gusta a Maryelín de estos bailes es la elegancia con la que se desenvuelven los bailarines. “Es toda una cultura”, comenta.
Como instructora ha visto llegar a su sala a niños, jóvenes, adultos y adultos mayores; panameños y norteamericanos, atraídos por los diferentes ritmos.
“Para comenzar recomiendo foxtrot, que es como jazz, y el chachachá, que la gente lo conoce”, aconseja quien además enseña tango, vals, salsa, rumba y swing.
Barahona explica que los bailes de salón son tipos de baile estructurados para poderlos enseñar y se subdividen en los que tienen movimiento de cadera y los que no.
TEATRO
El próximo reto de esta bailarina profesional es enseñar también lo que sabe sobre teatro musical.
Como coreógrafa ya ha recogido frutos, pues el primer año que trabajó en teatro musical fue nominada a los premios Escena y ganó junto a Melina Samaniego el premio por la mejor coreografía del musical Hello Dolly, también fue nominada por la coreografía de Mi Bella Dama, y este año está nominada por Carnaval del barrio.
“Se están haciendo muchos musicales en Panamá y ahorita mismo necesitamos gente que haga las tres cosas, que baile, cante y actúe”, expresa Barahona, quien tomó varias clases de teatro musical en Estados Unidos, y que ha observado que cada vez se presentan más obras musicales en el país.
En cuanto a la danza en Panamá, Barahona ve positivo el impulso que se le da al ballet clásico, pero considera que debería darse apoyo a otras disciplinas como el break dance o el hip hop, por ejemplo.
Y piensa que “si la comunidad artística de danza se uniera más, podríamos llegar muy lejos”.

