Ismael Díaz, delantero de Panamá, lamentó que no hayan podido cumplir con uno de los objetivos, que era sumar una victoria en el Mundial de Rusia 2018.
Díaz salió con una especie de muletas que lo ayudaban a sostenerse, luego de sufrir un golpe en una de sus rodillas que lo dejó fuera del último partido en la derrota por 2-1 ante Túnez.
“Feliz por el grupo, ya que mis compañeros lo dieron todo en la cancha, lastimosamente no pudimos alcanzar la victoria que era lo que queríamos”, señaló el joven atacante de 21 años de edad.
Sobre su lesión, el futbolista aclaró que solo se trataba de un golpe y que no era algo serio.
El golpe ocurrió en una práctica el pasado martes en la base del onceno nacional en un choque con el defensor Adolfo Machado.
“Es algo que no me gustaría hablar, son cosas que pasan, igual no creo que sea algo grave, es solo un golpe”, aclaró.
En cuanto a su futuro, dijo que desconocía si iba a continuar o no en las filas del Deportivo La Coruña y que iba a esperar regresar a Panamá para ver cuál iba a ser el próximo paso en su carrera.
Al final, Díaz, que luchó fuerte para poder superar una operación de rodilla y meterse en la convocatoria, solo pudo disputar 27 minutos en la Copa del Mundo cuando entró de cambio en el primer partido ante Bélgica en la derrota por 3 a 0.
