Los días de Diddier Rodríguez inician mucho más temprano que los de la gran mayoría de los panameños. Él se levanta a las 3:00 a.m. Se baña, arregla su desayuno y la ropa deportiva que ha de utilizar. Media hora después sale desde su hogar en la 24 de Diciembre, en ruta a su primer destino.
A eso de las 4:00 a.m., Diddier ya ha llegado al Estadio Rommel Fernández. Minutos después empieza a hacer sus ejercicios de calentamiento previo al entrenamiento específico que su entrenador, el cubano Alexis Roque, le asigna.
“Entreno como hasta las 6:30 y de allí entonces me dirijo a mi trabajo, al cual entro a las 7:00 a.m. Yo trabajo 8 horas diarias como Técnico de Sistemas de Seguridad en una empresa privada”, comentó Rodríguez a La Prensa.
Diddier hace un sacrificio muy grande y quizás eso lo lastra mucho de conseguir mejores resultados. Ojalá lo que hizo en Asunción le ayude a conseguir más apoyo”.
Finalizada su jornada laboral, a Diddier todavía le queda mucho por hacer. Vuelve al Rommel para entrenar por dos horas más. Después de eso se va a su hogar, a eso de las 8:00 p.m. Se baña, cena y luego se acuesta. Es su rutina de lunes a sábado.
Mantener ese patrón no es nada fácil, pero es lo que tienen que hacer muchos atletas panameños si quieren lograr el éxito, y Diddier está claro de eso. Por eso no refunfuña. Ya está adaptado.
Del diamante a las pistas

Rodríguez nació en Panamá en 1998 y luego a los seis años se fue a vivir a República Dominicana, el país de origen de su madre. Regresó a nuestro país cuando ya tenía 15 y para ese entonces jugaba béisbol, deporte número 1 en la tierra de Quisqueya.
“Cuando regresé seguí jugando béisbol y llegué a ser selección Juvenil de Panamá Oeste, como jardinero, en los años 2014 y 2015. Allí jugué con Jonathan Araúz e Iván Herrera que ahora están en Grandes Ligas”, recordó Diddier.
Como pelotero, Diddier no deslumbraba mucho, salvo por su velocidad en las piernas. Y es que aparte del juego de pelota él también mostraba dotes de buen corredor y así lo demostraba en eventos del sector de Los Andes, en San Miguelito, en los que participaba junto a amigos de una iglesia evangélica en la cual se congregaba.
Un buen día, un amigo le invitó a participar en un evento de una milla en el Rommel Fernández. Aquella fue su primera carrera avalada por un ente federado. Diddier, que en ese entonces ya tenía 18 años, la ganó.
“Recuerdo que habían varios favoritos y yo salí adelante en mi heat. Pensaban que me iba a flatear, pero eso no pasó, gané”, dijo en entrevista con este medio.
Fue esa demostración de talento innato la que le llamó la atención al profesor Alexis Roque. De inmediato vino el ofrecimiento por parte del entrenador cubano para que ingresara de manera formal al mundo del atletismo.
“Recuerdo que Diddier llega a mí en marzo de 2016, porque en febrero hubo esa carrera de una milla de la Federación Panameña de Atletismo (Fepat) y él le ganó a todos los corredores que entrenábamos acá. Vino de la calle, yo lo sondeé, no tenía entrenador. Venía del béisbol, pero me dijo que estaba frustrado porque quería llegar a Grandes Ligas, pero no iba a poder”, recordó Roque.
El atleta reconoce que al inicio le costó adaptarse a los patrones de entrenamiento.
“Al inicio era un poco indisciplinado, pero me fui acostumbrando al profe Roque y ya tenemos seis años trabajando juntos y esperamos seguir”, reconoció Diddier.
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Relató el profesor Roque que lo que más le gustó de Diddier desde un inicio fue su estatura y que era medianamente rápido y resistente. Luego de tres años de trabajo, el muchacho se empeñaba en participar en eventos de semifondo, pero la vida le demostró, aún sin hacerle una biopsia de fibras musculares, que no era apto para ese tipo de eventos, porque no era lo suficientemente potente para correr.
En 2017, Diddier fue al Campeonato Centroamericano Juvenil en Nicaragua y obtuvo medalla de plata en 800 y 1,500 metros. Allí empezó a enseñar credenciales, pero un año después su entrenador notó que tenía ciertas limitaciones para correr esas distancias y comenzó la tarea de convencerlo para que corriera distancias superiores, como 5,000 metros.
“Lo veía con potencial de 3,000 con obstáculos y sabía que era duro así que empezamos a convencerlo”, dijo Roque. Su insistencia finalmente cuajó a inicios del año 2020.
Pero llegó la pandemia y los planes se detuvieron. Retomaron el trabajo a mediados de 2021, cuando Roque regresó de Cuba.
“Tuvimos que entrenar en el Artes y Oficios, que no tiene ría [fosa con agua], ya que el Rommel estaba siendo tra
Datos de interés sobre el atleta
39 años
Tenía el récord nacional de 3,000 metros con obstáculos, que estaba en poder de Damián Rivera y que ya quebró Rodríguez.
6 años
Tienen ya trabajando juntos Diddier y su entrenador cubano.


