La Juventus se alejó del liderato con un tropiezo inesperado ante el Lecce (1-1), que firmó un ejercicio de resistencia comandado por su portero, Wladimiro Falcone, decisivo con varias intervenciones clave incluida un penalti que detuvo a Jonathan David en la segunda parte.
Falcone se convirtió en el peor enemigo del Juventus durante un partido que dominó casi de principio a fin y que no culminó por culpa del meta del Lecce, los palos (hasta dos) y un total de 26 disparos sin premio. Hasta cuatro intervenciones clave, incluido el citado penalti, erigieron al guardamete del Lecce como el héroe de su equipo y el villano del cuadro turinés.
Y es que, las victorias del Milan por arriba y del Como por abajo, obligaban al Juventus a sumar tres puntos si quería mantenerse cerca del líder en la pelea por el título y alejarse de la última plaza europea con acceso a la Liga Conferencia. Luciano Spalletti y sus jugadores tenían la misión, a priori asequible, de superar a un equipo que pelea por no perder la categoría como el Lecce.
El técnico del conjunto ‘bianconeri’ dejó en el banquillo a Teun Koopmeiners, un jugador poco asiduo a sentarse junto a los suplentes. Formó con Jonathan David y Francisco Conceiçao como enlaces de Kenan Yildiz y, salvo el sobresalto que sufrió en el último suspiro del acto inicial, todo rodó con fluidez aunque sin éxito.
El Juventus dominó por completo el choque desde el pitido inicial y sorprendentemente se fue al descanso por detrás en el marcador con un tanto de Lameck Lamba, que en el tiempo añadido no desaprovechó un regalo de Andrea Cambiasso para superar a Michele Di Gregorio con un gran derechazo.
Hasta ese momento, el carrusel de oportunidades de las que dispusieron los hombres de Spalletti fue hasta abusivo. El acoso fue total, pero sin derribo. Gozaron de una serie de intentos que, en algún caso, no acabó dentro de la portería defendida por Wladimiro Falcone de puro milagro.
El meta del Lecce tuvo suerte, inspiración y aliados en la mala puntería de sus rivales. Salió vivo de una multitud de ocasiones: la más clara, un cabezazo de Jonathan David que desvió Falcone al palo y el rebote, con el balón de paseo por la línea, volvió al cuerpo del portero del Lecce.
A Weston McKennie, un defensa le privó del gol tras un remate que salvó el cuerpo de un rival cuando iba hacia la portería; Cambiasso se encontró con una gran estirada de Falcone que evitó el primero del Juventus; Manuel Locatelli no dio en la diana con una llegada desde atrás; y, Cambiasso, de nuevo, solo y muy cerca de la portería, rompió la pelota con un zurdazo que mandó a las nubes.
El Juventus, tras el gol de Banda, se marchó incrédulo a los vestuarios. Iba por detrás en el marcador después de una exhibición de ataque ante un rival que no aportó nada excepto una resistencia numantina y un acierto en su único disparo entre los tres palos.
Pero la situación mejoró pronto para el equipo de Spalletti. Exactamente, cuatro minutos, los que tardó McKennie para remachar a la red un balón suelto dentro del área pequeña. El gol del estadounidense hizo justicia, aunque aún no era suficiente para el Juventus, que necesitaba otro para seguir la estela del Milan.
Y fue Jonathan David quien tuvo una oportunidad de oro para congratularse con su afición tras cinco meses sin marcar en Liga (desde la primera jornada). Una mano de Mohamed Kaba dentro del área permitió al canadiense gozar de un lanzamiento de penalti que desperdició con un intento a lo Panenka mal ejecutado, raso, y que salvó con su pierna izquierda Falcone.
El guardameta del Lecce, que hasta ese momento había parado 5 de 27 penaltis a lo largo de su carrera, se estaba convirtiendo en una losa para el Juventus. Y sobre todo para Jonathan David, a quien negó el gol en el penalti y en aquel remate de cabeza en la primera parte.
Aún así, el Juventus tenía media hora por delante para marcar el segundo. Sin embargo, el Lecce, ahora sí, se cerró muy bien. No dejó apenas espacios, apenas permitió dos disparos: uno de David que, como no, salvó Falcone con otra buena intervención, y otro de Yildiz que golpeó en el palo.
El Lecce y su portero construyeron un muro prácticamente impenetrable, el reloj fue implacable para el Juventus y el tiempo pasó sin piedad para un equipo que se dejó dos puntos importantes en la pelea por el título: el Milan, ya goza de una ventaja de cinco unidades y por delante, si ganan sus partidos, podrían aumentar su renta el Roma, el Nápoles y el Inter.
Ficha técnica:
1.- Juventus: Di Gregorio; McKennie (Adzic, min. 83), Kalulu, Bremer, Kelly, Cambiasso (Kostic, min. 69); Conceiçao (Zhegrova, min. 46), Locatelli (Openda, min. 77), Thuram (Koopmeiners, min. 69), David; y Yildiz.
1.- Lecce: Falcone; Matías Pérez (Danilo Veiga, min. 32), Gaspar, Tiago Gabriel, Gallo; Kaba, Ramadani; Pierotti (Ndaba, min. 68), Maleh, Banda (Helgason, min. 81); y Camarda (Stulic, min. 68).
Goles: 0-1, min. 45+2: Banda; 1-1, min. 49: McKennie.
Árbitro: Giuseppe Colli. Mostró cartulina amarilla a Maleh (min. 61), Danilo Veiga (min. 70) y Falcone (min. 95) por parte del Lecce.
Incidencias: partido correspondiente a la decimoctava jornada de la Serie A italiana disputado en el Allianz Stadium de Turín ante cerca de 36.000 espectadores.
