El escolta Klay Thompson puso fin a su etapa con los Dallas Mavericks después de dos temporadas en las que el objetivo de pelear por un quinto campeonato de la NBA nunca llegó a concretarse.
El equipo anunció este viernes que alcanzó un acuerdo de rescisión de contrato con el veterano escolta, quien ahora apunta a continuar su carrera con el Miami Heat.
De acuerdo con The Athletic, Thompson espera firmar con Miami una vez supere el proceso de waivers este domingo. Los detalles económicos del eventual contrato todavía no han sido definidos.
A sus 36 años, el cinco veces All-Star buscaba en Dallas una nueva oportunidad para competir por el título después de haber ganado cuatro campeonatos con los Golden State Warriors, franquicia en la que disputó sus primeras 13 temporadas en la NBA.
“Quiero competir por un campeonato. No necesariamente ganarlo, pero tener la oportunidad de ir e intentarlo de nuevo”, expresó Thompson a principios de agosto durante una entrevista en Twitch.
Su salida se produce después de una etapa complicada para los Mavericks, que terminaron con un balance de 65 victorias y 99 derrotas durante las dos temporadas en las que Thompson vistió el uniforme de Dallas. Además, el equipo no disputó ningún partido de playoffs con el veterano en su plantilla.
Thompson llegó a Dallas después de la derrota de los Mavericks ante los Boston Celtics en las Finales de la NBA de 2024. La organización apostó por su experiencia y capacidad para lanzar desde la línea de tres puntos como una pieza que podía complementar a Luka Doncic y Kyrie Irving.
Sin embargo, el proyecto se transformó rápidamente. Doncic fue traspasado a Los Angeles Lakers apenas siete meses después de la llegada de Thompson, mientras que Irving sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior en marzo de 2025 y se perdió toda la temporada 2025-26.
A pesar de los problemas colectivos, Thompson mantuvo su producción como tirador y fue uno de los jugadores más disponibles de Dallas. Durante sus dos campañas con los Mavericks convirtió 418 triples, la mayor cantidad de cualquier jugador de la franquicia en ese período, y participó en 141 de los 164 partidos posibles de temporada regular.
En su primera temporada fue titular en 72 encuentros. Para la segunda, el equipo lo trasladó a un papel desde el banquillo, una modificación que Thompson aceptó sin mayores inconvenientes. Disputó 69 partidos, ocho como titular, y promedió 11.7 puntos por encuentro, con un 38.3% de efectividad desde la línea de tres puntos en 7.6 intentos por partido.
El cierre de la temporada fue especialmente complicado para Dallas. Los Mavericks perdieron 30 de sus últimos 37 partidos de la fase regular y terminaron alejados de la pelea por los playoffs. La organización también experimentó cambios en su estructura, con Masai Ujiri asumiendo en mayo como presidente de operaciones deportivas en sustitución de Nico Harrison, quien había sido despedido en noviembre.
“Solo quiero otra oportunidad para ganar”, había dicho Thompson en abril, consciente de que su futuro en Dallas podía cambiar.
Ahora, esa oportunidad estará vinculada al Heat, donde buscará prolongar su carrera y volver a competir en la postemporada. Su objetivo seguirá siendo el mismo que expresó durante los últimos meses: encontrar un equipo con posibilidades reales de realizar una carrera profunda en los playoffs.


