Tauro visita este domingo al Herrera FC en el estadio Gustavo Posam de Parita, a las 4:00 p.m., con una oportunidad que no se le presenta desde hace tres años: conseguir cuatro victorias consecutivas en la Liga Panameña de Fútbol.
La última vez que los Toros de Pedregal fueron capaces de enlazar cuatro triunfos ocurrió entre la última jornada del Apertura 2023 y la semifinal de vuelta de aquel torneo. Aquella racha llevó al conjunto albinegro hasta la final, aunque terminó perdiendo el título frente al CAI de La Chorrera.
El técnico del CAI campeón era Franklin Narváez, quien ahora está al frente de Tauro y ha conseguido cambiar completamente el panorama de un equipo que hace apenas unas jornadas se encontraba en el fondo de la Conferencia Este.
Narváez llegó después del complicado inicio bajo la dirección del colombiano Gonzalo Soto y ha firmado tres victorias consecutivas: 2-1 frente al CAI, 0-2 contra Unión Coclé y 1-0 sobre Universitario el pasado sábado en el estadio Rommel Fernández.
Los números muestran con claridad uno de los principales cambios. Tauro solamente ha recibido dos goles en los 270 minutos dirigidos por Narváez y ha marcado cinco. En los cuatro partidos anteriores a su llegada, los taurinos habían permitido siete anotaciones.
Ese crecimiento defensivo permitió al equipo abandonar la última posición de la conferencia y escalar hasta el tercer puesto, manteniéndose nuevamente dentro de la pelea por los puestos importantes del campeonato.
Desde su llegada, Narváez ha insistido en que el talento individual no será suficiente para sostener la recuperación.
Tauro cuenta con futbolistas desequilibrantes como Ángel Orelién, Cristian Quintero y Darwin Pinzón, pero el entrenador considera que todavía existe margen para mejorar en intensidad, orden y definición.
Tras el triunfo 1-0 sobre Universitario, el técnico fue particularmente exigente con sus jugadores.
“Sabemos que tenemos que darle más orden al equipo, lo estamos haciendo, pero el volumen de jugadores tiene que ser mucho más. Creo que no saben lo que se juegan”, señaló Narváez.
El entrenador también reclamó mayor carácter y precisión cuando el equipo tiene la posibilidad de sentenciar los encuentros.
“Hay partidos como hoy que no era fácil, con jugadores con talento, y hay que tener un poquito más de garra y más profesionalismo a la hora de estar enfrente del arco. Creo que por ahí tuvimos oportunidades claras de gol y nuevamente terminamos, como quien dice, pegados atrás, cuando pudimos sacar las cosas más fáciles. Eso hay que mejorarlo”, añadió.
La recuperación taurina se ha producido, además, mientras varios futbolistas importantes continúan tratando de abandonar la enfermería. Jan Carlos Vargas, Luis Asprilla y Saed Díaz buscan recuperarse para volver a aportar experiencia y liderazgo. Los tres conocen lo que significa salir campeón vistiendo la camiseta del Tauro.
Del otro lado estará un Herrera que atraviesa una realidad completamente diferente.
El conjunto dirigido por el argentino Jorge Ramoa solamente ha conseguido una victoria y dos empates después de ocho jornadas. Además, llega al compromiso después de tres derrotas consecutivas en las que recibió diez goles, una fragilidad defensiva que Tauro intentará aprovechar para prolongar su buen momento.
Los antecedentes recientes entre ambos también reflejan cierta paridad. En los últimos cinco enfrentamientos se registraron dos victorias de Tauro, dos empates y un triunfo de Herrera.
El historial general presenta números todavía más equilibrados: en 13 encuentros entre ambos equipos, Tauro ha conseguido seis victorias, Herrera una y los otros seis compromisos terminaron empatados.

