El monto de los créditos modificados se ha reducido sustancialmente en el último año según la Superintendencia de Bancos de Panamá, que detalla en su informe de actividad bancaria de septiembre que ascienden a 3 mil 37 millones de dólares.
Esta cifra representa una reducción de 76.4% en comparación con los 12 mil 843 millones de dólares que se encontraban bajo la figura de créditos modificados o también conocidos como alivios financieros, otorgados por los bancos a los clientes debido a las dificultades que se generaron en plena crisis sanitaria por la pandemia.
El informe detalla que la mayor proporción de créditos modificados vigentes tiene que ver con préstamos hipotecarios, que totalizan 1,504 millones de dólares que aún están en algún tipo de alivio y acuerdo financiero entre los bancos y los clientes. Este monto representa 49.52% del total de créditos modificados en el sistema financiero panameño.
En el último año, de septiembre de 2021 a septiembre de 2022, la cantidad de créditos hipotecarios modificados se redujo 74.2% al pasar de 5,831 millones de dólares a los 1,504 millones de dólares. La disminución se relaciona con el período de acuerdos que abrieron los bancos para que los clientes acudieran a las entidades bancarias a ponerse al día o negociar algún tipo de ajuste.
Durante la pandemia, en un periodo de 6 meses el desempleo pasó de 7% a 25%, con personas suspendidas temporalmente de sus trabajos y otros registraron reducciones de sueldos, por lo que optaron por algún alivio financiero con los bancos.
Otras carteras con créditos modificados al cierre de septiembre son la de consumo, con 780 millones de dólares; construcción, con 234 millones de dólares; servicios, con 324 millones de dólares que aún se mantienen en alivio y comercio, con 125 millones de dólares.
“Debido a la normalización de la actividad económica, las medidas de contención han ido cesando paulatinamente lo cual ha incidido en este desempeño”, indica el informe de la Superintendencia de Bancos de Panamá.
La cartera de mayor riesgo asciende a 935 millones de dólares, que es el monto de los créditos cuyos deudores no han podido realizar arreglo de pago.
El mes pasado el superintendente de Bancos, Amauri Castillo, anunciaba que para estos casos, las entidades financieras están ejecutando ya medidas de coacción como la ejecución de las garantías.
La Superintendencia emitió una nueva resolución el 16 de noviembre, que da plazo a los bancos hasta el 31 de diciembre para que se elimine la figura de los créditos bajo la categoría de ‘mención especial modificado’ y migren esa cartera a las categorías de riesgo según el tiempo de morosidad que presenten.
Los créditos que estaban modificados se clasificarán en distintos riesgos crediticios para lo cual se tomará en cuenta el análisis de los días de atraso que mantenga cada préstamo sean corporativos o personales.


