Los mercados bursátiles latinoamericanos se debilitan. Los escándalos de corrupción desde Brasil hasta México, una caída de las materias primas y un derrumbe de las monedas latinoamericanas eliminaron $800 mil millones de valor de mercado desde 2010 –el equivalente de la economía de Turquía.
La región representa ahora apenas 2.1% de la capitalización de mercado mundial, en comparación con 5% hace cinco años. Las acciones negociadas en los Estados Unidos y China conforman 47% del total, en comparación con 36%.
“Si me hubieran preguntado hace cinco años, yo habría sido optimista para lugares como Brasil y Chile”, dijo Geoffrey Pazzanese, gerente de cartera que colabora en la gestión de $450 millones en activos en Federated Investors Inc. de Nueva York. “Es decepcionante, por decirlo suavemente”.
En 2010, el InterContinental Fund por $214 millones de Federated, que invierte en títulos y valores globales que operan fuera de los Estados Unidos, tenía 25% de sus activos en América Latina.
En la actualidad, no tiene nada. Otros gerentes de cartera adoptaron estrategias similares, incluido el Oppenheimer Developing Markets Fund de $34 mil millones, que redujo sus tenencias para la región desde 28% hasta 17%
Su proporción en Asia Pacífico avanzó desde 31% hasta 38%, según datos recopilados por Bloomberg. Recaudar efectivo Los mercados de títulos más flojos hacen que a las empresas les resulte más difícil recaudar efectivo para financiar sus actividades en la región, dijo Stacy Steimel, gerente de cartera en Pinebridge Investments en Santiago, que tiene a su cargo alrededor de $200 millones en acciones latinoamericanas.
En tanto se pronostica que el producto interno bruto se mantendrá estancado en 2015, el deterioro de los mercados gravita aún más en la actividad económica.
En Brasil, la economía más grande de América Latina, un escándalo de corrupción generalizada que envuelve al gigante estatal petrolífero Petroleo Brasileiro SA y a las empresas constructoras nacionales más grandes llevó al país hasta su recesión más profunda en un cuarto de siglo y dejó a la presidenta Dilma Rousseff luchando por su supervivencia política.
Petrobras cayó 66% en los cinco últimos años, en tanto el proveedor de telecomunicaciones, Oi SA, y la empresa siderúrgica Cia. Siderurgica Nacional SA cayeron ambas más de 85%.
En el resto del continente, las cosas no están mucho mejor. La tasa de inflación más alta del mundo dejó a Venezuela enfrentando escasez de alimentos y medicamentos, Argentina está batallando con acreedores no estructurados luego de su cesación de pagos del año pasado y México está tratando de reactivar su crecimiento después de que su primer intento de vender licencias para perforación petrolera no logró atraer a los grandes productores petrolíferos.
Chile y Perú, que se cuentan entre los mayores productores de cobre y zinc, han visto disminuir sus ingresos por exportaciones debido a la caída en los precios de los metales.
