'las elecciones no son la solución'

Ricos, clase media y pobres: la crisis golpea a todos en  Venezuela

Temas:

Vista del barrio de Carapita, uno de los sectores más pobres de Caracas. Vista del barrio de Carapita, uno de los sectores más pobres de Caracas.

Vista del barrio de Carapita, uno de los sectores más pobres de Caracas. Foto por: AFP/Federico Parra

Panorámica del complejo habitacional Juan Pablo II, ubicado en Montalbán, una urbanización de clase media en la capital venezolana. Panorámica del complejo habitacional Juan Pablo II, ubicado en Montalbán, una urbanización de clase media en la capital venezolana.

Panorámica del complejo habitacional Juan Pablo II, ubicado en Montalbán, una urbanización de clase media en la capital venezolana. Foto por: AFP/Federico Parra

Altamira es una urbanización ubicada en el Municipio Chacao al este de Caracas, y constituye un centro de negocios importante para la ciudad. Altamira es una urbanización ubicada en el Municipio Chacao al este de Caracas, y constituye un centro de negocios importante para la ciudad.

Altamira es una urbanización ubicada en el Municipio Chacao al este de Caracas, y constituye un centro de negocios importante para la ciudad. Foto por: AFP/Federico Parra

Corina vive en una casa lujosa pero no puede frecuentar restaurantes; Federico, periodista, no tiene para el cine; y Alida, vendedora, añora comer pollo pero no le alcanza. Aun con sus diferencias de clase, la crisis les cambió la vida.

La arepa -tortilla de maíz típica de  Venezuela - se come con mantequilla y queso, pero Alida Huzz, vendedora de una favela del oeste de Caracas, no puede pagar el relleno.

"Tengo tiempísimo con ganas de comerme un arroz con pollo y papa. Tengo el arroz, papa, pero pollo no. Trabajas y trabajas y nada. Antes podías comer lo que quisieras, ahorita no", dijo Alida a AFP.

La mantequilla cuesta 810 mil bolívares, 31% del ingreso mínimo que el presidente Nicolás Maduro -quien busca reelegirse el domingo- ha aumentado tres veces en 2018 debido a una hiperinflación que -según el FMI- pasará de 13 mil 800% este año.

Entre sollozos, Reina Rojas, ama de casa del barrio, de 50 años, cuenta a AFP que su hijo mayor abandonó la universidad para trabajar de albañil en Ecuador: "Manda real (dinero) para ayudarnos".

Reina Rojas, es ama de casa y vive en Carapita. Expandir Imagen
Reina Rojas, es ama de casa y vive en Carapita. AFP

Su casa está llena de baldes con agua que recoge por la escasez, y electrodomésticos dañados que no puede reparar. Como Alida, recibe cada mes y medio una caja de alimentos que vende el gobierno a precios subsidiados. "Solo vienen tres kilos de arroz, tres paquetes de espaguetis y aceite. ¿Quién vive con eso?", cuestiona Reina, quien votará para salir de "esta pesadilla".

Pero en su casa a medio terminar y con una sola litera, Jesús Cova, vendedor ambulante, agradece a Maduro: "Da casas, bonos. Está dando, de lo mucho que da el petróleo, una miseria al pueblo, pero los gobernantes de antes no daban nada".

La pensión de Jesús Cova, residente en Carapita, es de $36 al mes. Expandir Imagen
La pensión de Jesús Cova, residente en Carapita, es de $36 al mes. AFP

Vive de su pensión equivalente al ingreso mínimo (36 dólares a tasa oficial y tres en el mercado negro). Según las principales universidades del país, la pobreza escaló a 87% en 2017.

Federico Pereney, periodista de 41 años, dejó su trabajo en septiembre cuando al invitar a cenar a su novia el sueldo se le fue en una pizza. Ahora trabaja por cuenta propia y con lo que ambos ganan compran comida y "poco más".

Al menos -afirma aliviado- posee un buen departamento en Caracas. "Ya no vamos a restaurantes, a veces compramos pizza y comemos aquí", dijo cabizbajo.

El entretenimiento también se les redujo a una vieja consola de videojuegos y a ver películas piratas. "Al cine ya no vamos, es muy costoso". Tampoco tienen para reparar el aire acondicionado del carro y ya no compran ropa, la arreglan.

Su última salida del país -recuerda melancólico- fue en 2012 cuando estuvo 10 días en Bogotá.

Federico Pereney ya no tiene dinero para comprar ropa e ir al cine. Expandir Imagen
Federico Pereney ya no tiene dinero para comprar ropa e ir al cine. AFP

Cree que mientras Maduro gobierne todo empeorará y que las elecciones no son la solución: Quizá "lo sea un cambio interno en el gobierno, no hay oposición".

El principal rival de Maduro, el chavista disidente Henri Falcón, se inscribió contrariando a la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que llama a la abstención por considerar fraudulentos los comicios.

Corina Sosa vive en una lujosa casa en el este de Caracas, decorada con obras de arte. Aunque comprar comida no es problema, la crisis también golpea a su familia: disminuyen los viajes y salidas a restaurantes. Tampoco ahorran, pues deben pagar los estudios universitarios de un hijo en el exterior.

Su hija mayor también emigró -cuenta Corina con voz quebrada-, buscando oportunidades. "Antes podíamos reunir amigos en casa, salir a comer, ahora prácticamente todo se reduce a comprar comida y pagar sueldos (de empleados). Ahorrábamos para viajar, ahora no", relató a AFP.

Atareados, varios trabajadores domésticos entran y salen de la enorme quinta. Corina es corredora inmobiliaria y su esposo abogado, pero evita dar detalles personales por temor a la delincuencia.

Corina Sosa y su familia, de clase alta, ya no tienen para lujos y temen a la inseguridad que se vive en el país. Expandir Imagen
Corina Sosa y su familia, de clase alta, ya no tienen para lujos y temen a la inseguridad que se vive en el país. AFP

Cuando Pedro, su otro hijo, sale de noche, no duerme: "Pienso que va a sonar el teléfono a decir que lo tienen secuestrado". Varias camionetas de la familia están varadas porque no hay repuestos o son muy costosos.

"Mi papá pudo construir esta casa hace años y hoy no podemos comprar dos cauchos (neumáticos). Pedir una botella de whisky en un restaurante es imposible", comenta Pedro, abogado de 28 años.

Además de estas tres clases tradicionales, los venezolanos identifican una nueva a la que llaman "boliburgueses" o "enchufados", personas supuestamente del entorno del gobierno a las que reprochan su ostentación y que no resienten la crisis.

Comentarios

Cerrar

La función de comentar está disponible solo para usuarios suscriptores. Lo invitamos a suscribirse y obtener todos los beneficios del Club La Prensa o, si ya es suscriptor, a ingresar.

Suscríbase gratis por 30 días Prueba
Adquiera un plan de suscripción Suscríbase
Cerrar

Por favor introduzca el apodo o nickname que desea que aparezca en sus comentarios:

Comentar 0 comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Corporación La Prensa, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Lo último en La Prensa

ASAMBLEA SIP aprueba declaración de principios sobre libertad de expresión en la era digital

Sesión de la Asamblea de la SIP. Sesión de la Asamblea de la SIP.
Sesión de la Asamblea de la SIP. Tomada de Twitter @sip_oficial

Los miembros de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) aprobaron este lunes 22 de octubre la denominada "Declaración de ...

INVESTIGACIÓN La prensa turca implica al principe heredero saudí en caso Khashoggi

En la imagen se observa al periodista Jamal Khashoggi cuando ingresaba al consulado de Arabia Saudita en Turquía. En la imagen se observa al periodista Jamal Khashoggi cuando ingresaba al consulado de Arabia Saudita en Turquía.
En la imagen se observa al periodista Jamal Khashoggi cuando ingresaba al consulado de Arabia Saudita en Turquía. AP

La prensa turca publicó el lunes nuevas informaciones implicando al príncipe heredero saudí Mohamed ben Salmán (MBS) en el ...