Sugieren estrategias para la Zona Libre de Colón

Sugieren  estrategias para la Zona Libre de Colón
Sugieren estrategias para la Zona Libre de Colón


El modelo de negocios de la Zona Libre de Colón (ZLC) no está obsoleto, y aún hay margen para explotar su potencial en el mediano y largo plazo. Para lograrlo, un factor fundamental será el de adoptar un sistema eficaz y aceitado de comercio electrónico: sumarse a la tendencia mundial.

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La nueva realidad de la Zona Libre de Colón

Esta es una de las recomendaciones que arrojó la consultoría realizada por la firma brasileña BAIN Brasil, Ltda., a la que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) adjudicó en marzo un contrato por $1.6 millones. La propuesta para la ZLC incluyó estudios de mercado, el marco legal, revisar la estrategia y potencial, estimar impactos y evaluar nuevos modelos de negocios con foco para generar mayor competitividad.

El trabajo encomendado por el MEF también contempló que la consultora diseñaría una estrategia industrial a largo plazo.

Con relación a la zona franca colonense, el informe subrayó que se necesita una mayor inversión en infraestructura y mejorar accesos y procesos para agilizar el comercio dentro del recinto: garitas de control que sean más eficientes con radares y escáneres, y mejorar la conectividad con los puertos de Colón.

UNA ZONA RENTABLE

El ministro de Comercio e Industrias, Augusto Arosemena, destacó que “el estudio demostró, haciendo un análisis con otras zonas francas de la región y del mundo, que la ZLC cuenta con los principales atractivos que un inversionista busca para establecerse en una zona franca: lugar geográfico y costos operativos frente a otras zonas francas”.

La zona franca de Jebel Ali, en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, fue el principal punto de comparación.

Reforzar la promoción a nivel global de la ZLC para captar más inversores es otra de las recomendaciones del informe, aspecto que la Asociación de Usuarios (AU) de la ZLC manifiesta que el gobierno no ha ejecutado con precisión.

Con la caída de los mercados de Colombia y Venezuela, que se inició en 2013 con la imposición de un arancel mixto a la importación de textiles y calzados por el primero, y por la imposibilidad de los empresarios venezolanos para adquirir divisas ante la situación socioeconómica de su país, el comercio en la zona franca ha venido en picada.

Cifras de la Contraloría General de la República revelaron que en los primeros ocho meses del año, las reexportaciones de la ZLC cerraron en $6 mil 755 millones, casi $600 millones menos que los $7 mil 350 millones del mismo período en 2015.

Las importaciones decayeron 13%, al pasar de $7 mil 34 millones a $6 mil 117 millones.

"Los costos operativos de ellos [las empresas] son bajos comparados con otros países. Lo que hay que hacer es mejorar la infraestructura y la gestión de la ZLC. No evaluamos reducir nuevas tasas”.


Augusto Arosemena
Ministro de Comercio e Industrias

 

Al sumar las reexportaciones y las importaciones, la actividad en la ZLC entre enero y agosto fue por $12 mil 872 millones, 11% menos que los $14 mil 384 millones un año atrás.

Al margen de que continúa la caída en el comercio y las cifras hasta agosto se mantienen en terreno negativo, la gerencia de la ZLC se siente optimista de cara al próximo año. Espera para el cierre de 2016 que las reexportaciones se hayan ralentizado en 8%, igual que al 2015, lo que indicaría que se tocó fondo. En ello coinciden la institución y el gremio de sus usuarios.

Aquí es donde entra otra de las recomendaciones que arroja el informe: trabajar de forma conjunta, sector público y privado; abrir nuevos mercados y fortalecer el comercio en ciertos sectores. En este sentido, Perú y Chile encabezan la lista para hacer más y nuevos negocios. Artículos electrónicos y repuestos de automóviles son los productos en los que se vislumbra mayor aprovechamiento.

“La región ya importa mucho de esos productos, y muy poco de lo que importa es de ZLC. Se tratará de que lo que se exporta de la ZLC abarque más de esa cuota de mercado de productos”, explica Arosemena.

¿Y EL CORTO PLAZO?

La presentación de los resultados del informe se realizó la semana pasada en una reunión entre la firma y los sectores público y privado. Usha Mayani, presidenta de la AU, señala que las recomendaciones “confirman lo que veníamos diciendo”. Sin embargo, le inquieta que estas medidas se vislumbren en un mediano y largo plazo.

“Lo que nos preocupa es el corto plazo. Hay ventas, pero el costo operativo es muy alto para las ventas que existen hoy en día”, analiza la empresaria. El gremio que representa insiste en la reducción en los alquileres de terreno y de los locales comerciales, al argumentar que estos costos se establecieron cuando las empresas tenían ventas altas.

Sobre los costos operativos, a finales de 2015 el gobierno aprobó reducir en 50% el costo de la clave de operación. En marzo se sumaron cuatro rebajas: 50% en la tasa de aseo y 33% en la de seguridad; la disminución de $150 a $25 por entrada de contenedor, y un pago único de $15 por el formulario de declaración de movimiento comercial. Esto resultará en un sacrificio fiscal de $27 millones por año.

El ministro Arosemena descartó que se esté analizando ejecutar un nuevo recorte: “Los costos operativos de ellos [las empresas] son bajos comparados con otros países. Lo que hay que hacer es mejorar la infraestructura y la gestión de la ZLC. No evaluamos reducir nuevas tasas”.