REDACCIÓN INTERNACIONAL. (EFE).- La junta militar de Tailandia prepara una serie de medidas para reactivar la economía del país dañada tras más de medio año de manifestaciones antigubernamentales, mientras continúa la purga de críticos once días después de tomar el poder.
El responsable de asuntos económicos, el general Prajin Jantong, expuso anoche el plan de treinta puntos que será debatido esta semana por la junta con la intención de implementarlo antes de que termine el mes, según el diario The Nation.
Según este programa, el precio del diesel y del gas petrolífero licuado se mantendrán durante 30 días a 30 bat (0.67 euros, es decir 0.91 dólares aproximadamente) el litro, y 22.63 bat (0.50 euros, aproximadamente 0.68 dólares) el quilo, respectivamente, mientras que el IVA, que debía revisarse en septiembre, se mantendrá al 7% durante un año más.
La hoja de ruta también prevé la ejecución de infraestructuras previstas en el último presupuesto del Gobierno depuesto, políticas para recuperar la confianza de inversores extranjeros y la subvención de un seguro para los productores de arroz.
La junta, en cambio, no ha eliminado de momento el controvertido programa de subsidios al arroz, con el que el Gobierno depuesto afianzó su victoria en las elecciones de 2011 pero que en el último año no pudo pagar al verse privado de líneas de crédito.
La reanudación del pago de este subsidios -a través del cual el Estado compra a los agricultores el arroz por encima del valor de mercado- fue una de las primeras medidas que el Ejército tomó tras hacerse con el poder.
Miles de agricultores han ido desfilando por instalaciones militares a cobrar las ayudas en metálico en una operación ampliamente difundida a través de la prensa local, sometida desde el golpe a un férreo control por parte de los militares.
