Las empresas distribuidoras de electricidad en Panamá deberán acelerar las medidas destinadas a corregir deficiencias en la atención a los clientes, reducir los tiempos de respuesta y mejorar la información que reciben los usuarios en sus facturas.
La exigencia fue reiterada por la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) durante una reunión de seguimiento con representantes de Naturgy y ENSA, en la que se revisaron los avances de los planes implementados para atender los principales problemas que generan reclamos.
Entre las medidas que las empresas deben agilizar está la atención de los casos relacionados con altos consumos de energía, así como la reducción del tiempo que transcurre entre la presentación de un reclamo y la respuesta al cliente.

Otro de los puntos bajo revisión es la presentación de una factura eléctrica unificada, que sea más clara, legible y amigable para los usuarios.
La administradora general de la ASEP, Zelmar Rodríguez Crespo, calificó como positiva la reunión de seguimiento, pero dejó claro que el cumplimiento de las medidas no debe quedarse en compromisos sobre el papel.
“Las acciones deben ser reales y satisfactorias para los clientes”, afirmó Rodríguez, quien destacó que los avances de las distribuidoras deben poder comprobarse y convertirse en soluciones efectivas para los usuarios.
Naturgy: algunas medidas ya fueron ejecutadas
Durante el encuentro, Alfredo Barrera, representante de Naturgy, reconoció que la empresa debe cumplir con las disposiciones establecidas por la ASEP.
Explicó que algunas de las acciones contempladas en el plan de mejora ya fueron ejecutadas, mientras que otras permanecen en proceso de implementación.
La empresa deberá continuar trabajando en las medidas orientadas a mejorar la atención de los clientes y resolver con mayor rapidez las situaciones que han generado reclamos.

ENSA apunta al mantenimiento de luminarias
Por su parte, Luis Méndez, representante de ENSA, destacó los trabajos que desarrolla la compañía para fortalecer el mantenimiento de las luminarias instaladas en las vías públicas.
Según explicó, estas labores buscan contribuir a mantener condiciones adecuadas de seguridad para la población.
El resultado se medirá en los reclamos
Para la ASEP, la verdadera evaluación de los planes no estará únicamente en las acciones anunciadas por las distribuidoras, sino en los resultados que experimenten los usuarios.

De acuerdo a la institución, el objetivo es que las empresas logren reducir las deficiencias del servicio, mejorar los tiempos de respuesta y elevar la confiabilidad y calidad del suministro eléctrico.
De esta manera, la presión regulatoria pasa ahora de la presentación de compromisos a su ejecución y verificación, en momentos en que los problemas relacionados con facturación, altos consumos y atención al cliente continúan siendo algunos de los principales motivos de inconformidad entre los usuarios del servicio eléctrico.

