La banca panameña observa con detenimiento y cautela las acciones que toman las autoridades financieras y regulatorias de Estados Unidos, para contener los efectos de la debacle y quiebra de dos bancos de esta plaza: Silicon Valley Bank (SVB) y el Signature Bank que sucumbieron por los retiros masivos de sus clientes y quedaron sin liquidez.
El superintendente de Bancos de Panamá, Amauri Castillo, afirma que no hay efectos directos sobre Panamá respecto al nerviosismo que se vive en el sistema financiero estadounidense y reafirma que la industria panameña está saludable y fuerte.
“En términos generales no vemos una incidencia directa, quizás alguna indirecta por algún tipo de exposición de títulos que pudieran tener de Silicon Valley en Panamá. Sin embargo, estamos monitoreando de manera muy cercana lo que ocurre, dado que lo que hoy sucede en el sistema financiero de Estados Unidos genera en el sistema financiero global un riesgo de confianza”, sostuvo Castillo.
El regulador bancario panameño recordó que en centro bancario internacional panameño cuenta con activos por 140 mil millones de dólares.
Castillo sostuvo que es probable que la Reserva Federal de Estados Unidos opte por no subir más las tasas de interés, a la vez que las autoridades financieras y monetarias estadounidenses tendrán que analizar los mecanismos y medidas que se han tomado en los últimos años.
“Lo que priva es la prudencia para la gestión del dinero de los depositantes”, recomendó Castillo, a la vez que señaló que en Panamá se deben mantener las medidas conservadoras de gestión financiera por parte de los bancos para que evitar situaciones como las que ha vivido el sistema financiero estadounidense en los últimos días.
El economista y analista financiero, Ernesto Bazán, coincide en que hay un daño claro y es hacia la confianza del sistema bancario de Estados Unidos.
“Esto ha comenzado con dos bancos que aunque no son de los más grandes, el nerviosismo puede seguir creciendo en Estados Unidos y afectar el resto de los bancos”, alertó Bazán, al agregar que las autoridades de ese país están garantizando que se preservará el dinero de los depositantes.
A su juicio la posibilidad de contagio de esa crisis en Panamá es reducida, debido a que la naturaleza del negocio bancario panameño está más enfocada en depósitos y créditos locales y latinoamericanos.
“Las relaciones de corresponsalía que tiene Panamá con los bancos internacionales es con los bancos grandes de Estados Unidos y hoy por hoy esos bancos han resultado beneficiados de esta crisis de confianza en la entidades pequeñas, porque se ha dado un efecto de vuelo de los depósitos hacia entidades más sólidas y con más calidad”, sostuvo Bazán.
Por otra parte, el economista también precisa que a raíz de la situación con los dos bancos estadounidenses que colapsaron, es posible que se frene la fuerza con la que la Fed estaba subiendo las tasas de interés y se dé un respiro a las familias y al consumidor que estaba padeciendo el incremento del financiamiento y del costo del dinero en general.


