Los consorcios Blackstone, una de las firmas gestoras de activos más grande del mundo; y SSA Marine, filial del grupo Carrix, han puesto la mira en posibles inversiones en Panamá, en el área marítima.
Así trascendió este miércoles 23 de septiembre, tras una reunión del presidente de la República, José Raúl Mulino, con representantes de estos grupos empresariales, en la ciudad estadounidense de Nueva York.
Ambos grupos trabajan en alianza y mostraron interés en participar en las nuevas oportunidades marítimas que se abrirán en Panamá, principalmente con los nuevos puertos y proyectos en el Canal de Panamá.
En la reunión estuvieron presentes Uffe Ostergaard, director ejecutivo de SSA Marine; Sebastian Sherman, director general de Blackstone Infrastructure Group; y Kristan Nevins, director general de Relaciones con los Gobiernos de Blackstone.
Por Panamá, el presidente Mulino estuvo acompañado por el ministro de Economía, Felipe Chapman; el de Asuntos del Canal José Ramón Icaza, y la directora de Secretaría Económica de la Presidencia, Kristelle Getzler.
Blackstone es una de las gestoras de activos alternativos más grandes del mundo, con más de $1,300 millones de millones en activos bajo gestión.
Por su parte, SSA Marine, filial del grupo Carrix, el mayor operador de terminales marítimas de Estados Unidos y América, tiene en Panamá participación en el puerto de Mazanillo, en la provincia de Colón.
El encuentro se da en medio de la participación del mandatario panameño en la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
Más que una Asamblea
Durante la semana de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Nueva York se convierte en mucho más que la sede del principal encuentro diplomático del mundo.
La ciudad funciona como una gigantesca feria de contactos, donde presidentes, ministros, empresarios, banqueros, fondos de inversión y ejecutivos de grandes corporaciones coinciden en hoteles, restaurantes, salones privados y foros.
Se buscan inversionistas, se presentan proyectos, se exploran oportunidades de negocios, se abren conversaciones con bancos y fondos y se intenta conseguir la reunión que, en otro momento del año, podría tomar meses concretar.
Las cenas y recepciones tampoco son simples actos sociales. Son espacios para establecer contactos y poner a un país, una empresa o un proyecto frente a personas con capacidad de decisión.
La concentración es parte del atractivo. En pocos días coinciden en Nueva York gobiernos que buscan capital y empresas que buscan oportunidades, junto con bancos, fondos de inversión, organismos multilaterales y grandes compañías.


