En los últimos 10 años, el costo de inversión en tecnologías para el desarrollo de proyectos de generación de energías renovables ha caído significativamente.
Por ejemplo, para proyectos de generación solar el costo de inversión ha disminuido 82% mientras que para eólicos ha caído 39%, dijo este jueves 10 de diciembre desde Chile el especialista Daniel Olivares, durante el foro de Energía organizado por la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede).
Entre los desafíos para la transición energética se encuentran la necesidad de adaptar el marco regulatorio para reducir la barrera de entrada a nuevos actores y tecnología, y la actualización de los esquemas de mercados, operación y planificación @OlivaresQuero#ForoEnergiaAPEDE pic.twitter.com/q50UF5V7nK
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Los precios bajan en momentos que el mundo da un giro hacia la transición del uso de energías limpias para reducir la contaminación en lugar de continuar con el uso de las fuentes fósiles contaminantes derivadas del petróleo.
La mayoría de los países se han fijado metas al 2050 para la utilización de energías renovables que van desde el 50%, 60% y hasta objetivos más ambiciosos como el de España que en 30 años espera tener el 100% de energías limpias.
La visión va a tono con el comportamiento de las inversiones actuales, ya que más del 60% de los proyectos nuevos que se desarrollan en el mundo corresponden a centrales de generación eólica o fotovoltaica.
“La descarbonización está tomando cada vez más relevancia y por lo tanto es de esperar que la expansión futura de la generación eléctrica estará dominada por las energías renovables variables”, afirmó Olivares.
EN PANAMÁ
En el caso de Panamá, el secretario de Energía, Jorge Rivera Staff destacó que la transición energética es uno de los planes que lleva adelante el gobierno.
“La transición es uno de los pilares que se están llevando adelante con base a unos lineamientos que fueron aprobados en Gabinete”, dijo Rivera Staff. Se prevé que a partir del próximo año comiencen a funcionar las mesas de trabajo.
“De eso se trata de trazar una hoja de ruta de un plan energético que se inició en 2015, que busca cumplir metas fijadas al 2050. Se refiere a cinco estrategias en el sector eléctrico y dos estrategias para el sector hidrocarburos, y una estrategia de fortalecimiento institucional”, recordó.
El secretario de energía @Jriverastaff destaca que la transición energética es uno de los planes que lleva adelante el gobierno. Un proceso gradual donde la idea es que las empresas del sector aprovechen las oportunidades, y juntos poder superar los desafíos.#ForoEnergiaAPEDE pic.twitter.com/57KcfSCKIA
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Igualmente mencionó que en el sector energético se requiere hacer algunos cambios legales y de regulación como reformas a la Ley 6, que ya cumple 22 años desde su aprobación en 1997, para hacer algunas mejoras relacionadas con la generación distribuida, el almacenamiento, los vehículos eléctricos, flexibilidad del sistema, entre otros. Se hará mediante un proceso de consulta y validación con todos los sectores del país, aseguró.
En ese sentido, añadió, la transición energética se convierte en una herramienta para ayudar a la recuperación económica ya que se podrían generar 14 mil empleos al 2024, unos 35 mil nuevos empleos al 2030 y hasta 100 mil empleos en 2050.
También se podrían producir ahorros millonarios en subsidios que dejaría de pagar el Estado al dejar de utilizar combustibles fósiles.
Por su parte, la presidente de Apede, Elisa Suárez, durante la inauguración del foro, señaló que “avanzar en la transformación energética debe ser un proceso llevado por el Gobierno nacional de manera organizada, con políticas claras, consultando y coordinando de forma estrecha y oportuna con las empresas del sector”.
En el proceso de transformación energética, añadió, “se deberá respetar la seguridad jurídica, los empleos y las inversiones realizadas por las empresas; ya que estarán llamadas a innovar, a transformar sus tecnologías y procesos de generación”.
Igualmente deberán participar en los consensos aquellas empresas que importen, comercialicen y suministren combustibles con menos contaminantes, con lo cual el Estado garantizará la generación de empleos y la estabilización jurídica.
Por ello, dijo Suárez, puntos de encuentros y diálogo como el foro de energía que cada año organiza la Apede cobran importancia porque es el lugar propicio para actualizar a los miembros del sector y al Estado en la experiencia de empresas que ya han iniciado procesos de transformación en cuanto a descentralización, descarbonización y digitalización en sus sistemas energéticos en otras partes del mundo.


