El presidente de la República, José Raúl Mulino, anunció que Panamá logró reducir el déficit fiscal del sector público no financiero al 4% del producto interno bruto (PIB), al tiempo que la deuda pública cerrará el año 2025 en $59,368 millones, tras un periodo que calificó como de “desorden fiscal, opacidad y endeudamiento sin obras”.
“Redujimos el déficit del sector público no financiero, escúchese bien, de 7.35% del PIB en el 2024 a la meta de máximo 4% del PIB en el año que acabamos de concluir. Eso no es regalo”, afirmó el mandatario ante la Asamblea Nacional.
El déficit fiscal se refiere a la diferencia negativa entre los ingresos que recibe el Estado y el gasto público que ejecuta en un periodo determinado. Cuando el Gobierno gasta más de lo que recauda, debe cubrir ese faltante con endeudamiento.
En ese contexto, el Gobierno se había fijado como meta reducir el déficit fiscal a 4% del PIB para 2025 y continuar el ajuste hasta 3.5% en 2026, como parte de una estrategia gradual de consolidación fiscal orientada a estabilizar la deuda pública.
Mulino cuestionó el crecimiento acelerado de la deuda durante administraciones pasadas y detalló que en apenas cinco años esta pasó a $53,737 millones sin una sola obra que justificara semejante endeudamiento.
Detalló que desde diciembre del 2019 hasta diciembre del 2024, la deuda pública creció en $22,718 millones, lo que representó un aumento de 73% en tan solo 5 años hasta llegar a $53,737 millones.
“Ese es el dinero equivalente, por ejemplo, a 11 puentes sobre el Canal, o a 48 hospitales del Niño, o a 62 plantas potabilizadoras como la de Jaguar. Nada de eso fue hecho. Una verdadera vergüenza nacional”, subrayó.
El presidente explicó que al inicio de su gestión el Gobierno debió enfrentar compromisos ocultos y atrasos heredados. “Fue necesario financiar y cancelar más de 800 millones de dólares en cuentas vencidas correspondientes a pasadas administraciones”, indicó.
El aumento de la deuda también impactó severamente las finanzas públicas. “El pago anual de intereses se duplicó, pasando de 1,264 millones a 2,519 millones. Es decir, menos recursos en inversión y más plata para intereses”, dijo Mulino, advirtiendo que esta situación puso en riesgo la calificación crediticia del país.
A esto se sumó el reconocimiento en 2025 de $241 millones en intereses preferenciales de vivienda vencidos, una carga que, según el presidente, fue trasladada irresponsablemente al nuevo gobierno. “Los panameños sí honraron sus compromisos. El Estado no lo hizo y pateó la carga hasta este gobierno”, enfatizó.
Se salvó el grado de inversión
Mulino destacó que la disciplina fiscal permitió mantener el grado de inversión. “Este esfuerzo ha sido reconocido por Moody’s y Standard & Poor’s, que mantuvieron el grado de inversión”, señaló, agregando que el riesgo país cayó a 153 puntos base, un 54% menos que el año anterior.
Además, informó que el Gobierno adelantó financiamiento por $587 millones para cubrir obligaciones de 2026. “De no haberse incorporado estos montos, el aumento del saldo de la deuda pública habría sido de 3,837 millones, lo que complicaría el presente año fiscal”, explicó.
Recalcó que la deuda pública al cierre de 2025 se proyecta en $59,368 millones, cifra que el mandatario atribuyó a compromisos heredados, pasivos no informados y aportes a la Caja de Seguro Social. No obstante, defendió un ajuste gradual. Ese monto significa un aumento de 10.47% en contraste con los $53.737 millones en que estaba en 2024.
“Eliminar el déficit de golpe implicaría recortes muy traumáticos al presupuesto, con consecuencias negativas para los ciudadanos, especialmente los de menores ingresos”, afirmó.
Crecimiento proyectado
En materia económica, Mulino proyectó un crecimiento cercano al 4%, por encima del promedio regional de América Latina (2.4%). Recordó que el primer trimestre de 2025 fue “excepcional”, con un crecimiento de 5.2%, aunque el segundo trimestre se moderó a 3.4% por las protestas sociales, afectando el empleo en sectores como el bananero.
La inflación, dijo, se mantendrá por debajo del 1%, preservando el poder adquisitivo. Destacó además el desempeño del sector transporte, almacenamiento y comunicaciones, que creció 15.3%, impulsado por un Canal de Panamá operando a plena capacidad, así como el crecimiento del sector financiero, hoteles y restaurantes.
Más recaudación
El presidente Mulino aseguró que el fortalecimiento de la Dirección General de Ingresos permitió que los ingresos tributarios alcanzaran $5,059 millones al cierre de octubre de 2025, un aumento interanual del 15%. Mulino atribuyó este resultado a la modernización de procesos, más inspecciones y la implementación de la Lotería Fiscal, que elevó la recaudación mensual promedio de $69 millones a $93 millones.
También resaltó el trabajo de la Autoridad Nacional de Aduanas, cuyos ingresos crecieron 5%, con una lucha frontal contra el contrabando y esquemas corruptos.
De cara al futuro, el presidente destacó que el Presupuesto General del Estado 2026, aprobado por $34,901 millones, registra por primera vez en más de 12 años un superávit primario.“Superávit primario, es decir, no tener que tomar deuda para pagar intereses”, recalcó.
El presupuesto contempla un plan de inversiones por $11,188 millones, orientado a elevar la productividad y mejorar la calidad de vida.“Empezamos a limpiar la mesa con trapos limpios, hablando con la verdad, pidiéndole más a quienes pueden y siendo solidarios con los que más necesitan”, concluyó Mulino.
“Panamá no solo está creciendo, Panamá se está saneando y sentando las bases para un futuro económico prometedor”, afirmó.
Sobre el Canal de Panamá, el presidente José Raúl Mulino destacó su papel clave en el crecimiento económico y en la recuperación fiscal del país, con énfasis en su operación a plena capacidad y su impacto directo en sectores estratégicos.
Resaltó que el sector de transporte, almacenamiento y comunicaciones creció 15.3%, impulsado por “un Canal de Panamá operando a plena capacidad”, lo que fortaleció la actividad logística y los ingresos asociados.

