La Caja de Seguro Social (CSS) cerró 2025 con casi $12 mil millones invertidos. Son recursos que respaldan las pensiones, la atención médica y otras prestaciones de los asegurados. La mayor parte corresponde al programa de pensiones y está colocada en deuda de Panamá y depósitos bancarios.
Para quienes aportan cada mes a la CSS, conocer dónde están estos recursos y qué ingresos generan permite entender cómo se administra parte del dinero que respalda sus prestaciones.
Esta información cobra más relevancia tras la reforma de 2025, que modificó el financiamiento del sistema de pensiones. El año pasado será un buen punto de partida para seguirle la pista a las inversiones en los años venideros.
Para entender dónde está el dinero hay que mirar los programas por separado. La institución administra fondos para pensiones, atención médica, riesgos profesionales y su propia administración, con inversiones registradas para cada uno.
Estas inversiones no están concentradas en una sola cuenta bancaria. Se distribuyen entre bonos, letras y notas del Tesoro, depósitos a plazo fijo y otros instrumentos financieros.
Según los estados financieros preliminares, la cartera pasó de $9,788.8 millones en 2024 a $11,962.4 millones en 2025, un crecimiento de 22.2%. La comparación incluye las inversiones a corto y largo plazo.

El incremento significa que la institución cerró el año con más recursos colocados en instrumentos financieros. No equivale a una ganancia de ese mismo monto por intereses.
Dicho crecimiento ocurrió en un año en que la CSS recibió el primer aporte estatal previsto en la reforma de 2025 y recursos del fideicomiso de IVM destinados a cubrir el déficit operativo de 2022.
Dónde están las inversiones
Dos grandes grupos permiten entender la distribución de los recursos: $7,535.3 millones en títulos y valores y $4,427.2 millones en depósitos a plazo fijo.
Cuando la CSS compra un bono, entrega recursos al emisor a cambio de intereses y de la devolución del capital en las condiciones acordadas. En un depósito a plazo fijo, coloca dinero en un banco durante un período determinado para obtener intereses.
El programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), que cubre las pensiones, tenía $10,163.6 millones invertidos, aproximadamente el 85% de la cartera de la institución.
De ese monto, $5,929.7 millones estaban colocados en deuda de la República de Panamá y $3,575.1 millones en depósitos bancarios. El resto se distribuía entre bonos del Banco Nacional, Caja de Ahorros y Etesa y otros bonos corporativos.
Fuera de IVM, el programa de Administración —que también agrupa los seguros colectivos de invalidez y renta vitalicia— registraba $1,057.9 millones en inversiones. Enfermedad y Maternidad mantenía $677.1 millones y Riesgos Profesionales, $63.8 millones.
El informe identifica varios emisores de títulos, pero no detalla los nombres de los bancos receptores de los depósitos a plazo fijo: únicamente los clasifica como banca estatal o privada.
Qué ingresos generan y qué tasas pagan
La CSS contabilizó $439.9 millones en ingresos financieros durante 2025, frente a $394.8 millones en 2024, un aumento de 11.4%. Estos ingresos se registran por separado de las cuotas de trabajadores y empleadores y de los aportes del Estado.
IVM, que concentra la mayor parte de las inversiones, también registró el mayor monto de ingresos financieros: $342.6 millones. El resto correspondió a Administración y los seguros colectivos, Enfermedad y Maternidad y Riesgos Profesionales.
Las tasas pactadas varían según el instrumento y sus condiciones. Para las inversiones a largo plazo, la nota financiera señala tasas anuales de entre 3% y 6.375% en bonos del Tesoro de Panamá, y de entre 2.252% y 8.88% en bonos globales del país.
En los depósitos a plazo fijo, reporta rangos de 2.25% a 6.125% en banca estatal y de 4.5% a 6% en banca privada.
Las inversiones y sus rendimientos contribuyen al financiamiento de las prestaciones junto con las cuotas y los aportes estatales.



