El ajuste que hizo la agencia calificadora de riesgo Fitch Ratings la semana pasada al Banco Nacional de Panamá y a la Caja de Ahorros en la perspectiva, es una acción que no necesariamente llama la atención, debido a que usualmente, al cambiar la perspectiva o calificación de riesgo del país, también se revisan a los bancos estatales, como fue el caso con el BNP y CA, con la revisión de la perspectiva (outlook)
Tengamos claro que la calificación de grado de inversión, tanto del país como de los bancos, la mantuvo la agencia calificadora de riesgo Fitch Ratings. Es decir, no se ha desmejorado la calificación de ninguno de los bancos del Estado y, además, debo comentar que los niveles de estabilidad financiera de ambas instituciones bancarias continúan robustas, con indicadores muy sólidos de solvencia y de liquidez, tal cual lo ha indicado en días pasados el Superintendente de Bancos de Panamá.
Es evidente que la revisión de la perspectiva, de estable a negativa, otorgada a los bancos estatales son consecuencia directa de aquella otorgada por la agencia calificadora al riesgo soberano del país.
Con el llamado de atención por parte de una de las tres principales agencias calificadoras de riesgo, ahora corresponde al gobierno nacional y en particular al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), elaborar un plan de acción que refleje políticas financieras contundentes que ayuden a revertir la situación actual.
El Informe de la agencia calificadora de riesgo Fitch Ratings cuestiona el déficit fiscal, y el incremento de la deuda pública de nuestro país en los últimos años.
Entiendo que también hubo otros temas relacionados que se consideraron en la decisión de Fitch Ratings de bajar la perspectiva de riesgo del país, como lo son el creciente desequilibrio en el subsistema de pensiones de beneficiarios definidos de la Caja del Seguro Social; y también lo relacionado al estatus del contrato con la minera, el cual aún no se han definido.
Por el lado positivo, vale la pena comentar que la economía del país se está desempeñando a buen ritmo durante este segundo semestre del año, incluso mejor de lo que se tenía proyectado a inicios de año.
El autor es presidente de la Junta Directiva de la Asociación Bancaria de Panamá.


