El diésel cuesta más del doble que en enero en Panamá. El litro pasó de $0.76 a $1.54 para el ajuste que entra en vigor este 30 de octubre, un incremento de 103% que encarece un insumo clave para transportar mercancías, distribuir alimentos y operar maquinaria agrícola.

Aunque el Gobierno ha destinado hasta $100 millones a subsidiar parcialmente los combustibles para determinados sectores, todavía queda por establecer cuánto de ese apoyo se traduce en un alivio efectivo para los consumidores.

La evolución de los precios divulgados cada dos semanas por la Secretaría Nacional de Energía muestra un cambio en la relación entre los combustibles. En enero, el diésel costaba menos que las gasolinas de 95 y 91 octanos, pero desde el ajuste del 24 de julio se mantuvo por encima de ambas, según la tabla de precios.

Para la quincena que comienza este viernes, el diésel subirá dos centavos por litro, hasta $1.54, mientras que la gasolina de 95 octanos bajará a $1.32 y la de 91 octanos a $1.19.

Por su lado, la gasolina de 95 octanos pasó de $0.84 en enero a un máximo de $1.42 por litro en octubre.

En tanto, la gasolina de 91 octanos pasó de $0.78 en enero a su máximo de $1.32 en octubre, antes de la reducción que entra en vigencia este viernes 30 de octubre.

El precio del diésel se dispara 103% en Panamá y presiona el costo de vida

Los precios de los combustibles empezaron a aumentar después de febrero cuando empezó el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán. Desde entonces, con el estrecho de Ormuz bloqueado para la mayoría de los buques petroleros, los precios del crudo y sus derivados registraron un alza de los precios.

A partir de este viernes 30 de octubre, en Panamá las gasolinas de 95 y 91 octanos registrarán una disminución de nueve centavos por litro, mientras que el diésel subirá dos centavos.

El encarecimiento de los combustibles coincide con presiones sobre el costo de vida. En septiembre, el índice de precios al consumidor registró un aumento interanual de 2.8%, mientras que la división de transporte acumuló un alza de 11.2% frente al mismo mes de 2025. Dentro de esa división, los combustibles y lubricantes para vehículos particulares aumentaron 5.5% en septiembre respecto a agosto. Estas cifras muestran que el encarecimiento de la energía convive con mayores costos en otros rubros, aunque no permiten atribuir todos los aumentos exclusivamente al diésel.

Para amortiguar parte del impacto, el Gobierno aprobó un mecanismo temporal de estabilización de combustibles con recursos de hasta $100 millones, dirigido a actividades como el transporte público de pasajeros, el transporte de carga, la maquinaria agrícola y la pesca artesanal.

Al 1 de octubre, el programa había consumido $66 millones y el Ministerio de Economía y Finanzas solicitó otros $30 millones para financiarlo hasta diciembre. El subsidio es focalizado y no constituye una rebaja general para todos los compradores de combustible.

Durante la reciente discusión presupuestaria, el MEF reconoció que no puede garantizar que el subsidio se refleje directamente en menores precios de los alimentos, porque intervienen múltiples factores en su producción y distribución.

Además, el desglose de los recursos utilizados por sector no se había divulgado públicamente durante esa comparecencia, lo que limita la posibilidad de evaluar qué actividades han recibido mayor apoyo y cuánto impacto ha tenido la medida.