El Canal de Panamá cerró el año fiscal 2023 con una disminución en sus tránsitos y toneladas transportadas, que fueron compensadas con el ingreso proveniente proveniente de los peajes, producto de un alza que entró en vigencia este año.
Los ingresos por peajes totalizaron $3,348 millones, cuando en el año fiscal 2022 alcanzaron los $3,028 millones. Estos fondos se obtienen en un Canal que ha sido presa de la sequía, con lo cual enfrenta niveles de agua históricamente bajos.
El Canal depende del agua para el tránsito de los barcos. Cuando hay sequía hay tres escenarios posibles: pasan menos buques, transita menos carga u ocurren las dos cosas juntas.
Hoy, la persistente sequía asociada al fenómeno de El Niño continúa ejerciendo un fuerte impacto en el sistema de embalses del Canal de Panamá, resultando en una disminución significativa de los niveles de agua disponibles.
La precipitación total sobre la Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá durante el año fiscal 2023 (que comprende del 1 de octubre de 2022 al 30 de septiembre del 2023) fue de 1,999 milímetros (mm), 25% por debajo del promedio histórico, que es de 2,659 mm.
En el mes de octubre de 2023 llovió 41% menos que lo habitual, llevando al lago Gatún a niveles sin precedentes para esta época del año.
Ayer, finalizado noviembre, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) reporta que solo en este mes las lluvias o precipitaciones han estado 25.8% por debajo del promedio regular para esta época.
Tal situación afecta a las navieras que usan la ruta, las cuales advierten que la vía está perdiendo el factor de confiabilidad, absolutamente necesario para garantizar el paso de los barcos al ritmo que imprime el comercio mundial.
A partir de hoy, 1 de diciembre, el Canal de Panamá registra una reducción en el número de reservas diarias para el paso de los barcos. Pasó a 22 tránsitos diarios, continuando la tendencia descendente.
La previsión es que para enero de 2024, las reservas se reduzcan aún más a 20, alcanzando un punto de 18 tránsitos diarios para febrero de 2024.
Este ajuste en la disponibilidad de reservas plantea desafíos logísticos para la navegación y destaca la importancia de la gestión efectiva de recursos en el Canal.

Las navieras hablan
Conociendo el actual escenario y lo que está por venir, la naviera noruega Wallenius Wilhelmsen envió el pasado 22 de noviembre una carta al presidente Laurentino Cortizo en la que advierte que es cada vez más difícil la situación.
“La actual reducción de los espacios disponibles para el tránsito por el Canal está afectando negativamente la capacidad de nuestros buques para transitar según lo planeado. Ya hemos tenido que tomar varias decisiones difíciles para que algunos de nuestros buques tomen rutas alternas para evitar la continua interrupción del Canal”, precisó la empresa en la misiva.
De acuerdo con Wallenius Wilhelmsen, el desvío tiene un evidente impacto negativo para los clientes a quienes transportan la carga. También afecta su consumo de combustible y su capacidad para seguir haciendo transbordo de carga en Panamá y contratando servicios de la industria marítima auxiliar local.
“Los retrasos en los buques crean inestabilidad no deseadas en nuestros horarios de navegación, lo que impide a nuestros clientes llevar sus productos al mercado según lo planeado”, detallaron al Presidente.

Lo que plantea Lasse Kristoffersen, CEO de Wallenius Wilhelmsen, no es una novedad ni para la administración del Canal ni para el Presidente.
A finales de septiembre, Jeremy Nixon, director ejecutivo de la naviera ONE (Ocean Network Express), también envió una carta a Cortizo en la que indicó la incertidumbre que genera lo que está ocurriendo en la vía debido a la falta de agua.
Kristoffersen, por su lado, dice que la industria entiende que las condiciones climáticas adversas son un factor inesperado o fuera del control del Canal.
Pero también reconoce “los desafíos inherentes a largo plazo que enfrenta la ACP, causados por la ausencia de una estrategia a largo plazo para los embalses de agua que garantice operaciones sostenibles”.
El Canal ha emitido una recomendación crucial para abordar la escasez de agua, sugiriendo al Ejecutivo la creación de un embalse en la cuenca hidrográfica del río Indio como la solución más viable.
El proyecto debe pasar por el tamiz de la Asamblea Nacional, pero antes por el Ministerio de Desarrollo Agropecuario, el Ministerio de Economía y el de Ambiente, por ejemplo. De allí que las navieras se dirigen directamente al Ejecutivo para pedir una pronta decisión.
En julio, la junta directiva de la ACP recibió de la administración la información sobre las opciones que se explorarán para mejorar el suministro de agua para el consumo humano y la operación de la vía acuática.
Esta junta directiva hizo una recomendación al Ejecutivo. Se tratará de un proyecto cuya planificación y diseño estaría en manos de la ACP, pero que se debe desarrollar en conjunto con el Estado, al tratarse del manejo del agua, que, entre otras cosas, sirve para atender al 50% de la población. Además, implicaría desarrollarlo en tierras que no pertenecen al Canal.

