Los gremios del transporte de carga terrestre del país dieron un plazo de 48 horas al Gobierno para que garantice el libre tránsito y la seguridad en el transporte de carga terrestre, o de lo contrario advierten que tendrán que suspender la prestación del servicio, para garantizar la protección de sus colaboradores y sus equipos rodantes.
“Es preocupante que las vías de comunicación más importantes del país se mantengan cerradas, provocando el desabastecimiento y la escasez de productos esenciales para la vida diaria de los panameños, además de millonarias pérdidas en nuestro sector”, señala un comunicado de los gremios.
Los transportistas de carga terrestre mueven en contenedores todo tipo de mercancía, desde medicinas y productos comestibles hasta materiales de construcción para proyectos.
La organización de transportistas considera que la reapertura de las calles debe ser una condición importante para continuar sentados en la mesa de negociación y así ofrecer resultados a corto plazo que sean de provecho para el país y los ciudadanos.
La Coordinadora Nacional de Transporte de Carga Contenerizada señaló que debe existir el firme compromiso por parte del Gobierno en atender de manera inmediata los puntos presentados en el diálogo, garantizando que participen todos los sectores, incluyendo el sector privado, para juntos encontrar una salida a la crisis
Una petición similar hizo la Cámara de Comercio, Industrias, Agricultura y Turismo de Chiriquí (Camchi), en conjunto con otros gremios de la sociedad civil organizada, que pidieron al presidente Laurentino Cortizo que ordene la reapertura “inmediata” de la carretera Interamericana, tomando en cuenta que ya se encuentra instalada una mesa de diálogo, en Coclé.
“Esa reapertura debió haber sido la primera condición para empezar a dialogar y así se normalizara todo el país por la situación caótica humanitaria que se ha creado”, señaló Felipe Rodríguez, presidente de Camchi.
Otros gremios del sector privado también han solicitado liberar la Interamericana para que se reestablezca la cadena de suministro y a la vez se dé un diálogo en un ambiente de confianza y sin presiones externas.
La interrupción de la cadena para distribuir alimentos se ha reflejado en las tiendas y supermercados con el desabastecimiento, mientras que en los centros de producción agrícola del país algunos productos se tenían que desechar.


