LISBOA, Portugal. (EFE).- La Unión Europea (UE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) se mostraron satisfechos por los progresos realizados por Portugal en su programa de reformas, aunque pidieron más medidas encaminadas a mejorar la flexibilidad laboral.
En una declaración escrita conjunta, la troika -como se conoce a los tres organismos internacionales- consideró que el país "continúa por el buen camino", pese a que todavía existen "algunos desafíos" y áreas en las que cree necesario profundizar.
"La cuarta evaluación trimestral confirma que se están logrando avances significativos (...) Si las autoridades lusas continúan implementando el programa con rigor, los países miembros de la zona euro ya confirmaron que están dispuestos a apoyar a Portugal hasta que el país pueda regresar a los mercados", concluyó la troika.
Analistas, expertos y agencias de calificación mantienen sus dudas sobre las posibilidades del país de volver a emitir deuda a largo plazo -es decir, con vencimiento superior a dos años- en el segundo semestre de 2013, tal y como está previsto.
El Gobierno luso, a través de su ministro de Finanzas, Vítor Gaspar, volvió a insistir hoy en que no puede garantizar que sea posible financiarse a través de estas subastas en la fecha estimada debido sobre todo a la incertidumbre exterior, pero recordó el compromiso de la UE, el BCE y el FMI en seguir apoyándole siempre que cumpla a rajatabla sus compromisos.
Del lado positivo, la troika resaltó que la recesión prevista para Portugal en 2012 podrá ser ligeramente inferior a las expectativas, con una caída del producto interior bruto (PIB) que rondará el 3%.